jueves, 4 de octubre de 2012

Pero todo florece...

A destiempo, porque el invierno la maltrató bastante, se pusieron negros todos los tallos y no pensé que se recuperara. La conservé sin embargo, por aquello de las dudas.
Luego, cuando tuve un poco de composta, le invité un tanto sin esperar demasiado. Pasó la primavera, la época en que daba flores, y nada.
En cambio, los tallos comenzaron a ponerse nuevamente verdes... y eso ya era un aliento.
Dejé de observarla por semanas enteras, viendo que no estaba muerta y regándola de vez en cuando sin ponerle demasiada atención... hasta que por fuerza tuve que mirar ese botón hinchado que estaba a punto de brotar en unas cuantas horas... como en efecto ocurrió.



La miré porque me atrajo, porque se hizo notar, y para terminar de pasmarme por el asombro, me pone frente a los ojos nueve botones más. ¡Cuando siempre había tenido sólo uno!
Pues bueno, yo la daba por perdida y resulta que únicamente había dormido por más tiempo y reaparece renovada.Tal cual, como la vida.





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