miércoles, 30 de noviembre de 2011

La historia fue así...

Ayer cuando salía poco antes de las tres de la tarde de casa de mi amiga porque había terminado mi parte de colaboración en el trabajo en que la ayudé, encontré a un minúsculo bicho peludo y cuadrúpedo en la puerta, Ante las amenazas de que lo corriéramos tirándole agua y demás salvajadas, lo metí a mi coche para llevarla a la veterinaria para que se le buscara hogar. Blanco, de orejas puntiagudas de color ahumado y el rabo de igual color, con ojos de un azul claro e intenso y un comportamiento digno de diploma, se fue maullando un poco en el asiento trasero.
Más adelante mi auto se puso raro, perdió potencia, se encendieron luces en el tablero indicando alguna falla y me detuve de inmediato para estacionarme. Mientras pedí ayuda y en lo que llegaba compré en la esquina un poco de alimento para el bicho que ya francamente tenía cara de gatita.
Llegó la ayuda, llegó el mecánico, mi auto se trasladó al taller y yo metí a la gatita a mi bolso para llevarla a casa, pues ya no tenía manera de llegar a la veterinaria...
Ya en casa todo iba bien hasta que apareció, toda curiosa, la Nube. Eso transformó por completo a la gatita que se puso en guardia e hizo toda clase de ruidos y movimientos amenazadores, cosa que no pertubó tanto a Nube pero se notó su molestia y a partir de ese momento decidió ignorar la presencia de la gata.
Como no sé manejar los enfrentamientos entre perros y gatos y temiendo por su seguridad, puse a la bichita en una jaula dentro de la casa para que se fuera acostumbrando a la Nube. Comió y bebió y se mantuvo tranquila hasta la hora de dormir. Como estaba inquieta la dejé salir aprovechando que la nenita estaba en su canasto bien dormida. Después de hacer un recorrido de exploración por casi toda la casa, la gatita fue devuelta a su jaula y todas nos fuimos a dormir...
Pero como nos visitaron los pingüinos, en la madrugada la Nube fue a buscarme a mi cama, a donde la subí para que se acomodara en mis pies porque estaba temblando de frío. En seguida la bicha comenzó a maullar hasta que fui a sacarla. Deambuló mientras dio con mi cama y se puso a exigir que también la subiera. Creo que hizo menos aspavientos al ver a la Nube, pero de todos modos no las junté para que no se agredieran.
Ahora la Nube está de nuevo en su cama y la gatita duerme plácida en mi cama envuelta en su cobija. Las tres teníamos frío y las tres nos dimos calorcito, pero no sé que me depara este día con esta nueva visita a quien no sé cómo llamar ni dónde poner, aunque me tienta muchísimo quedármela...

martes, 29 de noviembre de 2011

Del café



Ya conocen mi gusto y mi delirio por el café: su aroma, su textura, su sabor, el momento en el que lo disfruto, la taza que lo acuna... Así que entenderán mi alegría en los días en que estuve en casa de Mauricio mi hijo, porque diariamente me ofrecía cafés etíopes, cafés fuertes, cafés exóticos, ristretos o expresps o expeso americano o latte... así, sin ningún glamour de mi parte, simplemente levantada de la cama, sin la cara lavada, con el resabio de los sueños aleteando alrededor de mi cabeza, tuve el grandísimo gusto de tomar mi primer café del día a lo grande, con Mauricio de barista y la vista del Distrito Federal desde el sexto piso de San Pedro de los Pinos...

lunes, 28 de noviembre de 2011

Retrato de una loba

Bueno, tengo una amiga Loba que me causa admiración porque la veo trabajar como si fuera una locomotora, estar pendiente de millones de cosas a la vez, y es capaz de escuchar y sentir la música al mismo tiempo, y las horas sin sueño o sin reposo no hacen mella en su ánimo porque no la percibo tensa ni molesta ni incómoda, y pasa de un tema a otro como si acabara de soltar cualquiera... en fin, una de esas guerreras de las que abundan por el mundo para dicha de propios y extraños...
Lo malo es que no me ocurre lo mismo, imposible seguirle el paso cuando vengo llegando de un viaje agotador en lo físico y emocional, por más que me haga fuerte el espíritu. Mi columna aunque no está grave está resentida y sé que debo cuidarla porque en unos días vuelvo a viajar...
El cuerpo resiente, percibe, guarda. Mi cuerpo, como bien me he dado cuenta, tiene mejor memoria que yo, y es sorprendente, sencillamente no puedo escribir en un teclado si lo miro, porque entonces la vista toma el mando y no mis dedos que siempre han recorrido las teclas como si supieran leerlas... en fin, llego a la conclusión de que mi cuerpo está pidiendo reposo y lo mejor es atenderlo, aunque sea por un ratito antes de continuar con aquella Loba que me espera y necesita un poco de mi ayuda...
¡Éeeechenme ánimooooos!

domingo, 27 de noviembre de 2011

Retomar el trabajo y las rutinas

Después de estas últimas casi cuatro semanas, es duro retomar la costumbre de cada día, pues me tocó vivir  cosas extraordinarias y tener encuentros de toda índole constantemente.
Ahora volver al relajo de las entrevistas, de armar carpetas y de intentar entender el caos que está extendido frente a nosotras en el equipo de trabajo, es difícil, pero con la buena actitud de todas, el entusiasmo y las ganas de sacar esto adelante, nos la pasamos mejor y en una de ésas, obtendremos el resultado que esperamos.
Nuevos proyectos, nuevos días, una que otra esperanza, pero encima de todo, mucho material brillante y valioso en el corazón en estos días.
Y el corazón, más grande que nunca...
Gracias por la foto de Yajaira Pinilla en Tlaxiaco, Oax.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Fotos de Orizaba 2011

La casa de mi abuelo, de piedra. Al fondo, la Parroquia de San José

Mi escuela Centro Educativo Obrero, ahora Palacio Municipal

Siempre con mis modos, con Ana en el Palacio Municipal

Lo que fue antes el Palacio Municipal y ahora Cafetería

Antiguo Palacio Municipal de Orizaba

Al centro el bolsas grandes, la increíble y deliciosa !papa extranjera"

Palomas en un balcón

Herrería creada por don Manuel Goytia Nava, mi abuelo

A mucha honra, tenemos todavía muchos indígenas en la ciudad... maravilloso atuendo

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Lástima que terminó...

Las cosas no son eternas, pero el sabor y el sentimiento que nos deja este XIX Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el País de las Nubes serán permanentes en los corazones de las 45 mujeres que probarmos las mieles de la poesía de la Mixteca, su gente, su paisaje, su comida y sobre todo, su generosidad que no conoce límites. Sin conocernos, fuimos hospedadas en las casas, alimentadas, cuidadas, mimadas. Nos devolvieron a casa con regalos, con un corazón más ancho y con la fe y la esperanza crecidas. A algunas las hicieron recordar sus raíces y sentirse orgullosas, a otras nos hicieron recordar por qué estamos aquí y por qué y para qué somos poetas.
El fundador, creador de este encuentro único en el mundo según se dice sin pretención de nada, Emilio Fuego, es un extraordinario ser humano que jamás ha dejado caer su fe en la cultura, la educación y el arte de hacer saber sobre todo a los niños que la palabra, la poesía, es un arma contra la desigualdad y la injuusticia entre otras cosas, pues nos hace conocedores de nuestro derecho a ser como queremos, como soñamos.
Una vez más regreso de la Mixteca llena de emociones, con el cofre de mis tesoros rebosando, con los corazones de mis hermanas brillando en todo lo alto de mi cielo, de mis nubes...

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Arranca XIX Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en la Mixteca

Esta tarde a partir de las 18:30 horas se inauguran las actividades del encuentro, en el Museo Nacional de Arte MUNAL, en el corazón del DF, con la lectura de algunas de las decanas que a lo largo de los años han formado parte de este interesante y atractivo proyecto de Emilio Fuego. Voces de mujeres del mundo, voces nuestras, emociones, reflexiones, serán compartidas en este singular trayecto durante una semana por la Ruta Dominica, sus comunidades y su gente, misma que recibirá en sus casas a las poetas que este año los visitan en Tlaxiaco, Tamazulapam, Huajuapan de León, Nochixtlán, Yanhuitlán, Oaxaca y Tepescolula.
Como todo mundo sabe, mi voz de poeta fue hecha pública en ese Encuentro por primera vez  por los inicios de los años noventa, cuando sorpresivamente recibí una invitación para figurar así, como poeta, algo que yo no me atrevía a asumir siquiera. Pero la magia del encuentro y todo lo que sucede en él me fundaron el compromiso con la poesía y me motivaron para, como agradecimiento a esa comunidad que nos recibió entonces, llevar mis talleres voluntarios para niños.
Son muchos ya los hijos de este encuentro que hace Emilio, se reproducen para fortuna de las poetas por varias partes del país, y no puedo sino manifestar mi alegría por ser parte, y mi reconocimiento a ese hombre visionario que ideó un lugar para nosotras, las mujeres, las poetas, en su Encuentro.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Otra ciudad, otras conexiones...

Me tocó el cambio de horario en el aeropuerto, de modo que en lugar de esperar dos, esperé tres horas para mi vuelo, y luego amanecí en el DF a las siete de la mañana, o sea que mi noche se redujo a tres horas de sueño, pero lo primero es lo primero y no dormí durante el día porque nos fuimos a la calle, a ver la ciudad y acompañé a mis hijos a las compras. El ambiente es navideño, aunque supongo que falta todavía lo peor...
Este día lo he pasado cocinando un poco, haciéndome amiga de la Goma, que no deja de gruñir en cuanto me acerco, trabajando y poniéndome en contacto con una de las organizadoras de XIX Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el País de las Nubes, que este año inicia con una lectura de poesía en el Museo Nacional de Arte del DF, el miércoles 9 de noviembre a las seis y media de la tarde. Previamente habré tenido el gusto de coordinar las habitaciones que ocuparán las participantes en el hotel asignado para esa noche, ya que a la mañana siguiente partiremos en autobuses hacia Tlaxiaco, lugar que será sede del Encuentro por primera vez, hasta donde yo recuerdo, pues siempre había sido en Huajuapan de León.
Me preparo para recibir la calidez y amistad de la gente oaxaqueña, su extraordinaria manera de recibirnos y compartir con nosotras su techo y su comida, y a escuchar lo que tienen que decirnos las poetas del mundo que nos visitan...

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Otra visita de la Catrina, una más

Nuevamente, como desde hace nueve años, he llevado a pasear a mi Catrina. Gracias a sus amigos y familia que siempre la han acompañado y asistido, y gracias también al Catrin que se animó a asomarse a este mundo para acompañarla.
La ofrenda de la foto está en el Centro de las Artes de Ensenada, y la estupenda foto es, como siempre, de Olivia Paredes;  la pintura corporal del maestro Merino
Feliz Día de Muertos, conservemos y valoremos nuestras tradiciones.
Los abraza la Catrina