La casa calientita con velas encendidas y afuera la lluvia, las que iban llegando entraban mojadas. Mayor razón para darles mezcal.
Laura me estuvo asistiendo para hacer la pasta y llevarse la receta que me enseñó otra amiga poeta de Uruguay. Yadi dispuso su hermosa ensalada en una fuente y al cabo, cuando estuvimos completas, ¡a cenar! con la mesa llena de dulces que tenían los aguinaldos que repartí y que se acostumbran allá en mi tierra en canastitas de palma o de papel, pero en este caso fueron de palma porque yo tenía unas y mi amiga Deyanira Masterreiki me regaló otras ahora que nos vimos en Orizaba. Estuvimos recordándola, incorporándola a nuestra reunión, seguro se dio cuenta...
Antes de irse se llevaron mis herencias, piezas de vajillas que he dejado en desuso y espero les servirán. ..¿Qué te dejó este año? se nos hizo a todas la pregunta. ¿Tengo que contestar?
Gracias amigas de la vida, las que estuvieron anoche en casa y las que están por todos lados, en tantas ciudades y en tantos espacios pero aquí, siempre aquí en mi corazón, donde son siempre las reuniones.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada