viernes, 16 de diciembre de 2011

Caminando con los ojos cerrados

Para Norma Durand y Fausto Mayoral


Ladeo la cabeza para oír mejor:
un pequeño susurro puede guiarme.
Mis manos extendidas son antenas
en espera de  texturas, arrugas, aristas,
ventanas que den al viento,
balcones que apunten al sol.

Las plantas de mis pies perciben
rugosidades en el piso,
piedras pequeñas como botones
que cierran bolsillos de banquetas,
fracturas que parecen abismos, desniveles...

Mi nariz ávida otea, aspira los aromas
que me guían más allá de las fronteras.
Detrás de mí la luz,
pero también dentro de mí,
en este corazón con ojos
que al final de las oscuridades
siempre encuentra, alumbra y se enamora...

2 comentarios:

Alex Escalante dijo...

Qué bonito texto, Lisie, ¡gracias por compartir!

sevalau dijo...

Hermosìsima Liz:

Toda tù eres hermosa por lo que todo lo que tu mente e imaginaciòn dicte a tu mano, no podrà ser de otra forma.,
SÒLO HERMOSA

Quiero imaginarme de dònde saliò esta inspiraciòn y te aseguro, que se lo leerè aunque la haga llorar como lo hizo conmigo.
Que tengas una Navidad plena de Salud, alegrìa, paz y tranquilidad con toda tu apreciable familia. Los quiero mucho. Tu tìo Lauro