miércoles, 21 de septiembre de 2011

Para mis lectoras y lectores

Ayer he recibido comentarios anónimos de una lectora que conozco, de quien no sabía yo nada desde hace mucho, y me ha sorprendido gratamente su visita llena de cariño. La conocí porque era asidua al mismo café que yo, y nos saludábamos. Después le compartí que escribo en un blog, y luego dejé de verla.
Los comentarios que ustedes, lectoras y lectores envían a mi correo, sus visitas, es lo que me obliga a escribirles.
No puedo mencionarlos pero están aquí incluidos y tienen que saber que cada vez que escribo en este espacio -que es nuestro- no me ocurre como al principio, que lo consideraba mi diario. Ahora sé que otras miradas acarician estas letras y las convierten en conversaciones cálidas, cercanas.
Estar con los demás, con los amigos, la familia, siempre me ha nutrido de especial energía.
Ustedes lectoras y lectores, me han acompañado por las vicisitudes de la vida, me han dado sus palabras de aliento, me ha reconfortado su sola visita.
Para ustedes gracias, brindo por la amistad que se genera de este modo extraño, en un mundo virtual, por medio de unos caracteres que forman palabras, que intentan decir mi pensamiento y emociones. Brindo con un  aromático café etíope de sabor exquisito, al pie de mi ventana, contemplando la bruma de la incipiente mañana, presagio del otoño.
Para todos muchas gracias, tengo la mano en el corazón.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No solo llega a mi ser la imágen tuya en la ventana hablando conmigo, contigo, con todas, también percibo el olor a café que invita a recibir el otoño a través de tu contemplación hecha palabra. Y percibo tu calidez así, como si estuvieramos sentadas en el mismo café compartiendo la vida, como hoy que nuevamente me das la bienvenida y que mi alma recibe cual si fuera tu sonrisa amiga o quizá recuerdos de tu voz una mañana en la radio,cuando escuché la viva poesía en tu voz Poeta. Grata sorpresa entonces y hoy, vuelve mi alma a sentirse conmovida. Gracias por recibirme, por estar y ser un canto a la vida. Abrazo tu sensibilidad, beso tu corazón y a tu alma le digo: Bendita! Marcce