domingo, 14 de agosto de 2011

La verbena, un pretexto...

Dentro de las fiestas de la vendimia del vino, la ciudad se llena de actividades, conciertos, degustaciones. Y siempre está la fiesta popular, el lugar en donde se encuentran los amigos bajo la noche lunada para bailar, divertirse, comprar artesanías, y por supuesto beber mucho vino.
Conozco esa fiesta desde hace años, pero esta vez me divertí mucho. Cual loca adolescente estuve bailando con mis amigas y mi hija, me sentía llena de energía y muy contenta. Recordé muy viejos tiempos, cuando la gente me decía que parecía yo cascabel...
Bueno, por dicha no llevé cámara y no hay de qué preocuparse por los desfiguros de la bailada...
Pero me queda claro que la vida siempre nos da oportunidad de recomienzos, reencuentros, recuperaciones, por más oscuro que parezca el túnel. Estoy abrazando a la joven que fui, la estoy integrando en mis actuales días, con todo y su alegría. Estoy feliz.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pero me queda claro que la vida siempre nos da oportunidad de recomienzos, reencuentros, recuperaciones, por más oscuro que parezca el túnel. Estoy abrazando a la joven que fui, la estoy integrando en mis actuales días, con todo y su alegría. Estoy feliz.

Que bello Liz!!!