sábado, 30 de octubre de 2010

Expo Arte 2010 Estudio Once


Visitantes conociendo el trabajo de mis alumnos: Sofía Hidalgo Mancillas y Jorge Adrian Salazar Ortíz





Jorge Adrián con su orgullosa mamá


Jorge y Sofía con la maestra




miércoles, 27 de octubre de 2010

Mi paseo por las nubes


No hace mucho platicaba con alguien acerca de que nunca sueño que vuelo... ¡porque vuelo despierta!

Página de un viejo diario

Aliento esta costumbre añeja 
de hacerme acompañar por las palabras.
Sigo vertiendo sílabas 
en los cuadernos de mis años,
sigo bordando en tinta lo pasado.
Un aliento pequeño me palpita,
una esperanza tenue pero firme.


Seguiré, ya lo sé.
Aunque nadie lo sepa, sé que hoy no moriré.

01.01.02

lunes, 25 de octubre de 2010

Mi experiencia con OmmWriter...


Al abrir este programa aparece la página en blanco. Se puede seleccionar el sonido que propicia la introspección al escribir, así como el tipo de letra y no sé si el fondo de la página. Cuando pedí que me lo compartieran no sabía cuánto me gustaría. Vale la pena probar.

jueves, 21 de octubre de 2010

Ayer las nubes


La poesía de la imagen hace que sobren las palabras. Puede ser que para algunos sobren imágenes de ciudades, de autos, de cables... pero ésa es la vida, con toda su poesía.

martes, 19 de octubre de 2010

Nube

Es tan pequeña y ligera que uno corre el riesgo de no verla. Su gracia la acompaña por doquiera y el silencio la rodea. A veces se asoma para recibir más sol y se blanquea dando la impresión de que su cuerpo es aperlado. Tiene vocación de diva porque cuando está gris se deprime y arrincona y cuando recupera su lancura resplandece.
Hace mucho que la miro, he aprendido a conocer su lenguaje y sé, porque me lo demuestra, que ella sabe lo que digo cuando me dirijo a ella.
Cuando duerme, me pregunto qué sueña, porque sólo entonces cobra voz: nunca he sabido a quién le ladra cuando sueña agitando su pelusa reluciente.




domingo, 17 de octubre de 2010

Volver a la "normalidad"

Bueno, pues acabaron las fanfarrias, prisas, tensiones, desveladas. El libro se gestó por varios meses, se construyó y formó rápidamente para que pudiera ver la luz a tiempo, se presentó el mero día en que llegaron los ejemplares de la paquetería y se siguió presentando hasta el viernes pasado, cuando tuvimos que dar la noticia de que está agotada la edición.
Las Mujeres que Cuentan brillaron con sus luces propias, leyeron fragmentos de sus textos, firmaron autógrafos e hicieron suyo el proyecto. Tanto, que ya parece incontrolable: seguir o no con una segunda edición, cuánto costaría, o mejor hacer una edición rústica o esperar a que el IPN nos resuelva si lo vuelve a editar... en fin, los vericuetos del libro, que son tantos como narradoras cupieron, tomarán el curso que cada una decida una vez que se calmen las aguas y las espumas.
Entonces quedarán las palabras, las que están en el libro, que son las que han viajado hasta tantas manos y hogares dentro y fuera de Ensenda para llevar un poquito de estas vidas que quedaron registradas. Yo ya solamente lo voy a ver pasar, voy a escuchar comentarios de pasadita alguna vez en un café, voy a seguir leyendo comentarios en mi correo, y voy a dejarlo descansar.
Sobre todo porque yo también necesito de tiempo para recuperarme. Es un hijo un proyecto así, todo escritor lo sabe. Entonces ahora me debo recuperar del parto, retomar mi figura, descansar. Pero sobre todo,  analizar con toda calma y parsimonia lo que conviene hacer con él una vez terminado y agotada la edición.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Mujeres que Cuentan, presentación UNAM, Ensenada

Maricela Mancillas, Adriana Ibáñez, Laura Gil





Yadira Almeyda


Yadira Almeyda, Liz Durand, Laura Gil, Adriana Ibáñez, Maricela Mancillas, María Angoa


Liz Durand, Irina Hernández
Víctor F, Salazar, presentador

martes, 12 de octubre de 2010

Mujeres que Cuentan: Comentario

Berto Linareti escribió:


"Mujeres que cuentan es producto del trabajo de un grupo de mujeres que decidieron ponerse a escribir para conformar una microhistoria, sin la intención de hacer literatura, aunque encontramos relatos cuya intencionalidad deja testimonio del dominio del ejercicio escritural para convertirse en recreación del espacio en que se suscitan los cuentos, Ensenada, Baja California.“Con los relatos de estas mujeres fue construyéndose ante mis ojos una ciudad desconocida en relación a la que tenemos ahora, más pequeña, amigable, siempre grata. Imagino esos lugares que ya sólo están en la memoria de quienes los detallan, la coloniacasi vacía donde vivo, la playa donde ahora tenemos un boulevard”, escribe Liz Durand Goytia, la coordinadora del proyecto editorial.Mujeres que Cuentan, relatos de vida de mujeres que emigraron al puerto deEnsenada, B. C., se presentará en el auditorio de Nanociencias y Nanotecnologíade la UNAM, el próximo martes 12 de octubre, a las 19 horas."

viernes, 8 de octubre de 2010

Mujeres que Cuentan, otra presentación


Un libro que muestra que las historias de las grandes ciudades se escriben con las micronarrativas de sus habitantes, entre los cuales las Mujeres Cuentan... Relatos de vida de mujeres que emigraron al puerto de Ensenada, B.C.


Auditorio del Centro de Nanociencias y Nanotecnología de la UNAM, en Ensenada, B.C., el próximo martes 12 de octubre de 2010 a las 19:00 hrs.



miércoles, 6 de octubre de 2010

Aniversario de mi encuentro con el Reiki

Exactamente hace un año comenté en este espacio que había ido por primera vez a una sesión de reiki. Y a esta fecha, más allá de los beneficios curativos de la energía con que fui tratada, me alegra decir que ese hallazgo fue mayor, pues puedo contar ahora con la amistad de la master reiki Deyanira Mendoza, una persona excepcional por muchas razones, y de muy alta calidad y calidez humana. Viene a cuento porque precisamente se acaba de ir este sábado a Córdoba, de donde es originaria, para estar apoyando a nuestros paisanos que padecen tanto con el desastre de las lluvias.
Me alegro mucho de que la vida me siga poniendo en el camino a estos seres luminosos que me ayudan a crecer y a querer y hasta me curan.
Y espero que a su regreso nos cuente de viva voz cómo encontró allá a nuestra gente, porque definitivamente sé que su sola presencia habrá llevado bendiciones.

Sin detalles

No sé qué andamos haciendo escondiéndonos de esa mujer y con el miedo en la panza. Además es ridículo que no nos encuentre en este hotel, aunque podríamos tener una oportunidad para que no nos vea porque están remodelando y muchos cuartos están vacíos con las paredes a medio pintar y por todos lados hay trabajadores haciendo reparaciones.
-Yo creo que no hay que bajarnos del elevador en planta baja, porque seguro ahí nos está esperando…mejor bajemos en el primer piso- dijo Miguel.
-No, la mujer es muy lista y puede pensar lo mismo, así que mejor pícale al dos y ahí nos bajamos-, dije.
Yo no quiero que nos estemos metiendo en todos esos cuartos y que los de la administración nos tomen por abusivos, mejor pago un cuarto como la gente decente.
Y antes de que pudiera yo decir algo, Miguel ya estaba hablando con la señorita de la administración, solicitando un cuarto.  Le asignaron una habitación espantosa  que estaba a un lado, pero no dijo nada. Yo me pregunto cómo demonios le vamos a hacer para usar el mismo baño que usarán todos los que alquilaron para la fiesta que se está armando en este mismo piso. Es lo que me choca de él, que nunca se fija en los detalles.
Mientras lo registran en el libro y le preguntan cuanta cosa, trato de hacerle señas que le indiquen que tenga cuidado. Se distrajo con eso mientras le preguntaban cuál era su auto.
- Un BMW- dijo.
- Ah, yo creí que traía un Corsa- dijo el botones.
- Y yo pensé que traía un Alfa- dijo la recepcionista.
Yo soy la más confundida porque ni tenemos coche y como ya no aparece la mujer de la que nos escondemos, no veo el caso de seguir aquí, ni de pagar la cuenta ni de nada. Eso es lo que me choca de él, que nunca se fija en los detalles.

lunes, 4 de octubre de 2010

Mujeres que cuentan: presentación en la FIL técnica, Ensenada

Al frente los libros de arte que hicieron las autoras


Al finalizar, los autógrafos

Maricela Mancillas, María Angoa, Adriana Ibáñez, Liz Durand, Lucía Garaizar del Instituto de Cultura, Víctor F. Zalazar del Consejo Ciudadano del Programa de Desarrollo Cultural de Ensenada, Irina Hernández y Yadira Almeyda

Afortunadamente la sala tuvo mucha concurrencia, la presentación de Víctor Salazar fue de lo más atinada objetiva, las lecturas emotivas, y finalmente, con los autógrafos, el exquisito vino de las viñas de Liceaga que tan generosamente nos fue obsequiado por la señora Mirna de Liceaga a través de María.
Por obvias razones, no tengo foto del público asistente pero la sala como dije, estuvo llena. Gracias a todos por acompañarnos en este recorrido lleno de peripecias que culminó con nuestro libro.
Próximamente: lecturas en el Bar Andaluz y en el auditorio de la Universidad.
Acabo de conseguir la foto de la sala, de la cámara de Yadi.

Con la cámara de Paola