miércoles, 27 de octubre de 2010

Página de un viejo diario

Aliento esta costumbre añeja 
de hacerme acompañar por las palabras.
Sigo vertiendo sílabas 
en los cuadernos de mis años,
sigo bordando en tinta lo pasado.
Un aliento pequeño me palpita,
una esperanza tenue pero firme.


Seguiré, ya lo sé.
Aunque nadie lo sepa, sé que hoy no moriré.

01.01.02