jueves, 29 de julio de 2010

Formar un libro


Cuando una lo que hace es escribir, es una cosa. Pero dar forma a un libro y sobre todo en una computadora, es otra bien diferente.
En mis tiempos era fácil -según yo-, porque solamente se hacían los dommies y punto. Para eso escribías a máquina, recortabas, pegabas, cambiabas de lugar, en fin, hacías todo lo necesario hasta quedar satisfecha con el resultado, y la imprenta se hacía cargo de lo demás.
Hoy en día eso se hace pero para mí es más complicado en la computadora. Principalmente porque en mi caso, no tengo quien me de un curso para manejar el InDesign, y batallo para entenderlo. Porque mientras que una toma un tramo de texto y lo pega o lo despega, a la compu hay que decirle "muévete a la derecha, estira la mano, usa los dedos para coger el texto, levántalo, dirígete hacia la siguiente página"... etcétera etcétera.
Los que saben por favor no tan fácilmente me echen la viga encima. No saber es un verdadero impedimento para hacer cosas. Intento seguir la lógica del programa pero al no tener experiencia al respecto, poca idea tengo.
En la foto uno de mis cuadros
Todo esto porque como saben, ya estoy tipografiando y formando el libro para la imprenta. Pero hace rato que estuve trabajando en unos ajustes a las páginas, terminé como si hubiera llegado un viento y me hubiera revuelto todo: me perdí entre tantas páginas, quité algunas, agregué otras que contra lo que yo creí mis indicaciones, se colocaron donde yo no supe y puse más pero luego las encontré y fue cuando ya no supe qué hacer, salvé todo y me voy a poner a meditar a ver si la concentracia me ilumina el cerebro para que en unas horas regrese como buena gurú, descubra toooodo lo que hice mal, lo corrija y ¡al fin! avance otro poquito.
Ah, por si me van a recetar los tutoriales, son en inglés los videos y hablan tan rápido que me marean y no les entiendo todo, lo que me hace sentir que es pérdida de tiempo.
Claro, dice Alex que para qué me meto en cosas que no sé hacer. Pero es que yo no me metí, sino que al aprobar mi proyecto, que era entregar el texto y que hicieran el libro, la condición para aprobarlo fue que yo entregara ya un libro hecho... y no me extendieron el plazo de entrega, pero la emoción del apoyo no me dejó ver estos pequeños problemitas.
En fin, en cuanto salga de ésta me lanzo al fin del mundo a que me den un curso de InDesign y ya veremos la próxima vez que haga un libro.
¡Abur!
En la foto uno de mis cuadros que podría ilustrar lo dicho.

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