martes, 30 de junio de 2009

Maceta veraniega


Esta mañana me encantó la sorpresa cuando abrí la puerta de mi patio. Este verano tardío puso lujuriosa a mi planta ¿no es cierto? ¡Viva el color!
Otra buena noticia es que mi tía Olguis ha respondido maravillosamente al tratamiento y está en terapia intensiva pero con buenos pronósticos...

lunes, 29 de junio de 2009

SIN MAÍZ NO HAY PAÍS


Así dice una frase que me parece que estuvo de mucha actualidad el año pasado, y hoy viene a cuenta porque en Huajuapan se tiene la intención de convocar a los niños a que hagan una reflexión y un trabajo precisamente acerca de lo que significa el maíz para nuestra cultura.
Y mi alumna, ni tarda ni perezosa con su talento de siempre se trajo un paquete de pasta para modelar, que integrado con otra de colores que yo tenía, ha servido para que confeccione la primera parte de un trabajo. Aquí va la fase plástica, y posteriormente trabajaremos en el texto...

En la madrugada

Recibí una llamada de mi prima Marina desde Querétaro. No es común que llame, y menos a esa hora: ¿malas noticias? Pues sí: mi tía Olga, hermana de mi madre, en el hospital y grave.
Mi tía Olguis es la hermana menor de la familia. La recuerdo muy voluntariosa, con un carácter que la hizo rechazar al novio en plena oficina del registro civil. Y en cambio, con pánico a los aviones, por eso no viajaba.
La recuerdo también muy cariñosa, como todas mis tías, que cuando me hablan, me hacen sentir pequeña y adorable. Igualmente, era divertida, que es una vena que se da mucho en la familia de mi madre.
Ha tenido en su vida una política de hacer lo que quiere, aunque incluye hacerse daño por no seguir dietas ni instrucciones médicas, creo que eso también es parte del carácter familiar -recuérdese mi hermano-.
En estos momentos en que su vida está comprometida -ya no le funciona un riñón, tiene algo en los pulmones, etc.- no puedo sino pedir a Dios que a todos nos cobije y que a ella le de luz y fortaleza para cualquiera que sea el paso que tenga que dar.
Merece lo mejor: vivir o morir en paz.
Que el Señor nos ayude.

miércoles, 24 de junio de 2009

Sorprendente

Hoy tocó la revisión médica de Paola aquí en Ensenada. Le habían pedido que se hiciera unos estudios para ver las condiciones del hígado y una biometría hemática. Tiene ya casi un mes que le disminuyeron los medicamentos, y en lugar de 39 pastillas semanales, ahora toma nueve.
La sorpresa para la doctora y la enfermera que la atienden, fue que los resultados del hígado son normales, y no tiene anemia. Dijeron que en 20 años, es la primera persona a quien se da un tratamiento intensivo por seis meses y además, no aparecen secuelas del medicamento.
Sí, sorprendente, pero ¿sorprendente? ¿Y las veladoras con las mejores intenciones que llevaron mis amigas poetas a la Catedral en Oaxaca? ¿Y todas esas energías positivas que desde el fondo de sus corazones me enviaron familiares, amigos, conocidos y hasta desconocidos cuando me veían penando por mi hija? ¡Claro que tenía que resultar!
Ahí está ella, la princesa del poema Ojos de veladas lunas, ahora radiante, con más dinamismo y con aspecto definitivamente sano.
Tengo un nudo en la garganta, que precisamente amarra una deuda grande. Con Dios, con todos los que me tendieron su mano, su cartera o monedero, su palabra, su corazón, en fin, su apoyo.
Estamos aquí mi hija y yo, de pie, gracias a que nunca he perdido la confianza en el Creador ni la esperanza en mis semejantes.
Aunque suene tremendamente pobre: ¡¡¡Mil gracias!!!

martes, 23 de junio de 2009

Traducir, interpretar...



Puede resultar extraño construir o crear un cuadro a partir de una idea ajena. Una idea que conozco pero que, finalmente, no es una vivencia propia, y con seguridad los códigos que yo maneje podrían diferir de los de la persona que ideó el cuadro y me encargó su manufactura.
Trabajar así es como ir por un pasadizo en tinieblas. Camino con los brazos extendidos intentando percibir qué color me habla, qué sombra me murmura, qué líneas o formas se apegan a mis manos.
Anoche estuve hasta casi las tres de la madrugada buscando el cuadro. La noche fue como laberinto, intenté entrar y me quedé atrapada, sin hallazgo y sin salida.
Es un reto trabajar con emociones ajenas. Pero por otro lado, qué tan ajena puede ser la emoción de alguien semejante, si todos en algún momento percibimos tristeza, orfandad, alegría, plenitud o frustración. Con esas emociones sentimos empatía, y eso puede facilitarme el trabajo de interpretar, pero constantemente pienso que, finalmente, el cuadro que está en la cabeza de quien generó la idea tendrá que ser diferente del que provoca en la mía.
En fin, veré si en este camino a ciegas recibo al fin un rayo de color...

martes, 16 de junio de 2009

Memoria gráfica de los talleres


















En general, las vistas son de los niños, ya sea en el sitio La Matanza, donde los señores mayores nos dieron un recorrido indicando lo que se hacía en cada lugar durante la matanza de chivos, o en las escuelas, a donde también personas mayores llegaron para compartir sus memorias con los niños. El tema de la migración se trabajó casi en todas las escuelas, además de las memorias con las cuales buscamos nuestras raíces.
Otras fotos corresponden a la belleza del paisaje, aunque veo que las fotos no hicieron mucha justicia al impresionante espectáculo de contemplar al Nudo mixteco, ese conjunto de montañas imponentes que hace tan difícil la orografía de Oaxaca, el quinto estado más grande de nuestro país.
Otras de las fotos corresponden a algunos de los trabajos que hicieron los niños, otras de un taller de profesores y finalmente, en donde aparecen adultos trabajando en el taller, es el que hicimos de poesía en la cárcel, y evito decir en dónde por aquello de que entré con la cámara de contrabando... Y también habrá alguna foto en donde estamos en nuestra junta de evaluación, en un café.
Todo fue una gran experiencia, trabajo intenso y mucha energía, además de ver concretarse cada vez más un sueño.
Ah, olvidaba decir que conocí la pitahaya, un fruto de apariencia y color hermosísimos con un gusto sumamente delicado, creo que más bien el sabor está en su contemplación. El cactus de la foto lo produce.

viernes, 12 de junio de 2009

A medio camino

Aquí de nuevo, luego de estos días intensos en Huahuapan, donde el calor de al menos 38 grados me tenía extenuada...
La primera semana creo que fue la más tranquila, con cinco escuelas y la clausura en el Museo Regional y la asitencia de los niños, padres, maestros e invitados. Todo salió de la mejor manera posible y no nos quejamos del resultado, y más porque esta vez Culturas Populares nos proporcionó ayuda para comprar el material y convocó a rueda de prensa además de habernos citado en la radio para invitar a la clausura.
La siguiente semana, con varios contratiempos, pude dar el taller para profesores en la Escuela 18 de marzo. El siguiente día visité la preparatoria de Tezoatlán, a media hora de Huajuapan, para un taller de poesía que no estaba previsto. Los cuarenta estudiantes y yo nos divertimos por un rato y logramos algunos textos.
La mañana del día siguiente fue maratónica: taller para una escuela entera, con 260 alumnos. Nos dividimos los grupos en horarios y pude terminar hasta el sexto prácticamente insolada porque estuvimos en un salón al aire libre, aunque con techo, pero el calor fue tremendo, el sol cegaba y abrasaba. Terminé con un largo rato en la regadera de agua fría y me quedé dormida antes de comer para prepararme al siguiente taller que era para algunos reos de la penitenciaría del lugar, donde también pasamos un rato divertido los internos y yo, trabajando textos, dichos y dibujos.
La hospitalidad de la gente de Huajuapan -y Oaxaca en general- es extraordinaria, como buenos mexicanos. Comí deliciosamente en todas las escuelas, y mi estancia en casa de mi amiga hormiguita Alicia Olivera y familia fue verdaderamente gratificante pues trabajamos como equipo y convivimos como familia.
Visité a mis anfitriones de Tezoatlán, que se organizaron con otros conocidos para una lunada en la milpa, donde comimos deliciosos elotes tiernos asados y contamos historias de terror hasta las dos de la mañana. Al día siguiente fue el cumpleaños de Manuel mi anfitrión y comimos en casa de su mamá, que preparó la comida y compartimos la visita de sus hermanos.
Me regresaron a casa de Alicia cargada de chocolate, pitahayas, morrales tejidos en telar, coyoles y todo su cariño. Su pequeña Laura y yo hicimos varias actividades divertidas y conversamos mucho. Cuando regresé a dar el taller a la prepa todavía me empacaron mameyes y unos pequeños y hermosísimos tapices de telar.
La visita fue provechosa, nuestro tercer módulo del taller de patrimonio cultural también resultó exitoso y vemos que poco a poco va teniendo más consistencia nuestro proyecto, por lo que esperamos mejorar paulatinamente.
No niego que estoy cansada e insolada pero también me divertí, disfruté de los impresionantes paisajes montañosos, de la deliciosa comida y de la generosidad y compañía de mis amigos de Huajuapan, al igual que de la alegría y los pequeños y divertidos obsequios de los niños.
Salí a media noche para el DF, a donde llegué a las siete de la mañana todavía a tiempo para desayunar con mi hijo, mañana me visitan mis hermanas con sus hijos y el domingo, finalmente, remato con el regreso a Tijuana y a Ensenada.
Desde aquí mi profundo agradecimiento a las personas que me apoyaron, no solamente en Huajuapan, para que pudiera realizar mi viaje, y un abrazo para todos. Las fotos, en cuanto llegue a casa.
Ah, para mis amigas poetas que estuvieron por Huajuapan, muchos saludos de Tezoatlán y las Oliveras.
Iris: todos fascinados con tu Chilica, aunque dicen que les pica. Alicia mandó una cosilla para tí y para María Angoa...Abrazos