martes, 29 de diciembre de 2009

A partir de mañana...


Ensenada será diferente para mí. Mi amigo Merino se fue a principios de noviembre y mi amiga Iris parte al rato rumbo al sur, a su añorado sur, su paraíso perdido.
Esta tarde al llegar a casa pensé en que mañana tengo que salir a hacer algunas cosas. "Voy a llamar a Iris para que me acompañe", pensé. Y el vuelco en el estómago y el pecho me hicieron recordar eso: que a partir de mañana, Ensenada será diferente para mí, sin mis amigos, compas, cuates, confidentes, enfermeros, contertulios...
Ay, qué difícil, pero qué gusto por ellos, que están en donde quieren y harán lo que desean.
En realidad yo también haré lo propio, aunque me queda la muy grande, ardua tarea, de configurarme de nuevo sin su presncia cálida, sostenedora, divertida.
Ay, la vida!

lunes, 28 de diciembre de 2009

NO pago tenencia

Primero quise averiguar cuánto debía por imtermet. Sé que este año no he pagado la tenencia y sé que debo tener algunos intereses por no haberlo hecho, pues cuando fui a solicitar facilidades de pago me dijeron que "no hay convenio" (y se jode).
Pero la cantidad que vi me pareció tan disparatada que me dispuse a tomar tiempo y paciencia para presentarme en las oficinas a investigar el significado de todos esos renglones que no entiendo, con sus respectivas cantidades.
Ahí luego de la fila me explicaron que: me habían enviado un requerimiento de pago a domicilio, que no lo había respondido y que eso ameritó una multa. Y: que una patrulla fiscal me había hecho el requerimiento de la tenencia y no la había yo presentado y otra multa. Cada una de 980 pesos.
PERO... NO Me detuvo ninguna patrulla. Entonces recordé que en una ocasión una patrulla atrás de mí, por la Ave. Reforma, encendió sus luces y sirena y pensé que quería pasar, por lo que me hice a un lado pero siguió detrás de mí. y me orillé en la acera. La patrulla se puso atrás de mí, y como yo no me había pasado ningún alto ni di vuelta indebida, no me quise bajar del auto y esperé a que ellos lo hicieran. En lugar de eso, se retiraron sin decir nada, y mi amiga yo nos quedamos sin saber lo que había pasado. Claro, ahora me lo explico porque quieren que me cueste 980 pesos.
Pedí que me hicieran el descuento de fin de año para pagar, y me dijeron que de los 5,503 pesos que debo, SÓLO tenía que pagar 4,523. Como de todos modos el dinero no me alcanzaba, le dije que si podía dar un pago. DIJO QUE NO!!! Que debo pagar todo, o esperar a que pase otro año -para que deba mucho más, claro está- para poder pedir facilidades.
O SEA QUE ESTAMOS ATRAPADOS: si no pagas te multo, si no eres puntual te cobro más, si no tienes dinero no vale, no hay facilidades.
Le dije a las personas que me atendieron sucesivamente lo mismo: Estamos atrapados en ese sistema deshumanizado que no entiende que vivimos en un país que a mí no me ha dado empleo en más de dos años, por la edad o por lo que sea. sin contar con la particular crisis que vivimos actualmente en lo económico. Ustedes, yo, todos nosotros estamos atrapados, se los dije. Y ahora yo me marcho con el pesar de estar haciendo algo fuera de la ley por la sola razón de que no ayudan. Y no puedo hacer nada pero al menos tengo limpia la conciencia porque intenté hacer lo que estaba de mi parte.
Dos empleados me dijeron que desgraciadamente yo tenía razón, pero no podían hacer nada. Otro más m dijo que si así lo quería yo ver, allá yo.
Y no fueron capaces de comprobar que me había detenido una patrulla, de la misma manera como yo no pude comprobarlo.
Ahora, además de que no tengo el dinero, no tengo ninguna voluntad para pagar a esa horda de bandidos descorazonados y sin conciencia que pretenden decirnos lo que les debemos, lo que les tenemos de dar, cuánto de nuestro esfuerzo y dinero les pertenece sólo porque así lo establecieron.
NO PAGO TENENCIA. NO TENGO DINERO. GOB BC NO DA FACILIDADES.

Auxilio?!

Ah, qué cansado este subir y bajar en el ánimo, este tiempo de dudas, incertidumbres, dolores. Estas horas que a veces se me llenan de un entusiasmo efímero y audaz para desvanecerse en otro instante...
Qué pesado mirar que la balanza es a favor y no sentirse alegre, cuánto remordimiento de conciencia, cuánta vergüenza por lo patético del caso.
Seguir seguir seguir, dicta la sangre bulliciosa.
Seguir anosedónde,
seguir nosehastacuándo.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Aromas navideños


Primero fue el olor de los pinos que vendieron en las calles. Fresco verdor entrando por mi nariz, directo al corazón. Luego detecté olor de tejocotes y de caña, que devinieron en el primer ponche de la temporada, con sus aromas dulces y calientes.
Más días y más olores: leña quemándose en los alrededores de mi casa, pólvora de los cohetones que truenan los niños. Y conforme se acerca la nochebuena, los aromas de la cocina.
En estos días, primero fue el de los camarones, aperitivo olor que al mezclarse con el perfume de los moles resulta verdaderamente transtornante. Mole de Xico, Ver., negro de Oaxaca y almendrado de Actopan, Edo. Mex.. Una afortunada mezcla en la cazuela, para recibir el verdor de los romeros, las albas papas pequeñitas, las tortitas de camarón fresco...
Y remato el día de hoy con el olor del pavo en cocimiento: tomillo, vino blanco y jugos propios es lo que se cocina en el horno.

Sé cuán afortunada soy este año, en este día. El anterior fue diferente y duro, sin una sola, pequeñita alegría, y con las flores de mi esperanza marchitas, por más que yo las creía inmarcecibles.
Esta vez acogeré la fecha con el corazón amplio, fresco, perfumado. Tomaré las manos de mis hijos y sentados a la mesa solamente los tres, bendeciremos la gracia de poder estar juntos.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Navidad

Llevo doce meses recorridos con días densamente largos, con noches tormentosas y sin sueños, con pérdidas irrecuperables...
Pero también con días de hallazgo, sorpresa y alegría, que por ser escasas son más apreciadas.
Y a este año de distancia estoy en pie con salud, agradecimiento y compañía. Me queda todo lo aprendido: la cicatriz terrible de la orfandad desconocida; la abrigadora y tibia cobija con que me cubrieron mis amigas en mis horas negras a pesar de las distancias; la solidaridad hacia mi pena por parte de desconocidos semejantes que cruzaron mi camino en las horas difíciles: el consuelo de ver el milagroso brote de la vida en mi hija: la afirmación del carácter y entereza de mi hijo.
Pero este año tuve también otra pérdida, entre otras, que me causó un dolor amargo que me enconó el corazón por un tiempo en el que perdonar y perdonarme fue difícil.
Perder a mi pareja, por las razones que sean, ha sido también un hierro grande, un dolor desmesurado porque no se espera y vence como un rayo.
Entenderlo y terminar por aceptarlo sigue siendo la tarea de mis días. Las recaídas ya son menos frecuentes y el corazón, ese milagro que llevamos en el pecho, terminará recuperándose, ajustando mi vida a este otro sonido monotono, a esta manera de seguir un poco sola, un poco con recuerdos, un poco con dolores empañados.
Así que cumplo un año con una nueva vida. Tengo el aliento de lo que va a empezar, la incertidumbre de cómo será, la esperanza de que ya no duela y la seguridad de que al final, como todo lo demás y pese a todo, valdrá la pena.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Pintar, pintar


La jornada de anoche fue incierta pero provechosa. Mis pinceles atorados comienzan a despertar, buscan caminos, resuelven combinaciones inusuales.
Experimento, intento dejarme llevar, no fijar una meta.
Arriesgo, corrijo arruino. Regreso a lo seguro, me decepciono, intento nuevamente... la tela se cansa, los pinceles protestan.
El frío hace presa de mi cuerpo, que sin que yo me lo explique se sacude, castañea. Miro de reojo el reloj que he evitado por buen tiempo y me resultan las dos de la mañana. ¿¡Cómo!? Si acabo de comenzar y eran las nueve...
Cobro conciencia de los pies cansados y de la temperatura. Ya sé que seguiré pintando en el sueño, que buscaré hacer colores imposibles, que estaré todavía presa de los pinceles.
Decido ser aliada del resto de la noche. Duermo.

Lecturas: Olga Orozco


Antes de dormir, ya en cama, leí varios poemas de Olga Orozco en voz alta, cosa que hago de vez en cuando. Es lo primero que me piden sus poemas; alzar la voz. Siempre va por delante mi favorito: "La cartomancia". Termino sacudida por su fuerza, por sus imágenes apocalípticas. Así dice un fragmento:
...Cuídate del amor que es quien se queda.
Para hoy, para mañana, para después de mañana.
Cuídate porque brilla con un brillo de lágrimas y espadas"...

Después descubrí "Con esta boca, en este mundo". Tiene imágenes impresionantes y de una contundencia desoladora. La poeta es una bárbara que nos atraviesa con todas sus palabras para que no quedemos sin saber cómo es que se desvena cada vez que escribe alguna letra:
..."Nuestro largo combate fue también un combate a muerte con la muerte, poesía.
Hemos ganado. Hemos perdido,
porque ¿cómo nombrar con esta boca,
cómo nombrar en este mundo con esta sola boca en este mundo con esta sola boca?"...

Y cada cada que la leo yo me pregunto ¿Pero qué tiene est mujer, qué tiene? Sus versos no son un guante de seda como nos dice en "La mala suerte", en donde la tragedia podría mover a risa, por exagerada.

Me faltaba enfrentarme a "Un relámpago, apenas", que comienza:
"Frente al espejo yo, la inevitable:
nada que agradecer en los últimos años, nada, no siquiera la paz con las señales de los renunciamientos,
con su color inmóvil"...
La lectura nos coloca en medio del azogue que se destiempla y se convierte en oleaje detrás del vidrio. Somos reflejo del espejo.

En el "Himno de alabanza" expresa la celebración de la vida y agradece a su cuerpo, a sus sentidos, y más aún, cálidamente, a la hormiga y la torcaza, a una brizna en el viento, a su silla -¡por Dios!-, la ráfaga y la lluvia.
Y en el último párrafo me quiebro, no puedo controlar la voz, que se me espesa en lágrima y latido con arritmia porque esas letras y vocablos me hienden como filos de escarcha, y desde los tres ríos de lágrimas que sueltan cada uno de mis ojos me pregunto: ¿Pero qué tiene esta mujer, qué tiene?

lunes, 14 de diciembre de 2009

Aprender



Lo curioso es que una tiende a pensar que, con el paso del tiempo, ha aprendido muchas cosas. Un día que estaba con Iris platicando, llegamos a la conclusión de que "es chido tener más edad", porque dizque una se siente más confiada en su experiencia, sabe más y mejor lo que quiere y todo eso...
Y ¿qué es todo eso? Lo cierto es que si nos detenemos a pensar, la realidad es que hay que aprender a vivir diariamente: cada 24 horas tenemos que resetearnos para comenzar porque cada día es diferente, nosotros no amanecemos iguales, quizá esta mañana me duele el juanete o me molesta el ruido o me cae mal la comida o me antojo un imposible o me la paso soñando despierta... hasta que me tocan el claxon.
Entonces todo se altera: mi relación con los demás no es de siempre, todo el mundo detecta cuando un amigo viene de malas, se lo lleva Pifas o sus ojos se miran encendidos, quizá por la buena noche o el último enamoramiento.
El caso es que generalmente no tenemos la conciencia de estar aprendiendo, de recordar lo aprendido, de intentar poner en práctica lo que vamos sabiendo.
Y seguimos dando palos de ciego, a ver si de repente conocemos a alguien que sí sea interesante, que sí sea auténtico, que diga lo que piensa y actúe como dice que piensa...
Nosotros mismos ¿Hacemos eso?
Como dijera mi amiga: Se los dejo de tarea.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Cuando una amiga se va

Bueno, sin que importe qué tan bueno sea para ella, qué tan feliz pueda ser, una no puede evitar sentir esa primera mordida del vacío, del espacio que deja, aunque sea por un tiempo, sin su gesto ni su voz ni sus pasos ni ocurrencias.
Me toca de nuevo quedarme sin la compañía de una amiga. ¡Todas están tan lejos! Claro que tengo sus letras, sus palabras solidarias en cualquier esquina del tropiezo, pero... no vamos a tomar café, ni de compras, ni cocinamos juntas ni jugamos ni cometemos locuras.
Y ahora esta compañera de esas ingenuas correrías, se marcha. A donde la llama el corazón de madre, a donde esparcirá sus alegrías, a donde sembrará nuevos afectos.
Ay amiguita, como te decía, qué buena y qué amarga noticia, tu partida.
Te vas al sur, como querías. Al sur, esa utopía de la que siempre platicamos, donde todo es tan hermoso y bueno y mejor. Al sur, que está tan lejos...

Repertorio nocturno


Primero la oscuridad, el preámbulo denso y taciturno, la extendida noche que comienza a las cinco.
La ciudad, un animal vidriado de colores, manso, lento, un poco frío.
Las horas avanzaron, la luna se exhibió con velos, pudorosa.
Las velas encendidas, el hogar con sus mieses, con sus fieles objetos.
Mi perra y yo sentadas frente al televisor compartiendo cobijo, entibiándonos las manos y las patas.
Y más tarde los libros, los rituales, la ya pesada búsqueda del sueño siempre esquivo.
Al fin la hora callada, suspendida la luz, la cama provocada,
abierta con cierto miedo y cerrada con el pulso tembloroso del frío.
Después la voz, la conocida, amada: voz del agua, de la lluvia.
Arrullo evocador: imagen del terruño, de la infancia,
a veces desamparo; otras ternura.
Entonces sí pudo llegar el sueño, vencido en humedades,
cobijado con el musgo perfumado que destilaron las nubes.

Y llegó la mañana, mojada, incitadora: más caracoleo en cama,
un trago ardiente de café, trémulas luces de veladoras
con la consigna de entibiar el aire.

Así la noche, así la espera, así la lluvia.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Niña gigante

http://www.youtube.com/watch?v=SscJlRpnQGk#
No sé si después de lo que ando cargando en edad, todavía medio habito en un mundo de hadas. El caso es que hoy me tocó ver este video que les comparto y me emocioné mucho al ver a la niña en su cama, sus zapatos, mirarla abrir los ojos...¡pura magia! Monumental, para documentar nuestra escasísima inocencia...

lunes, 30 de noviembre de 2009

José Emilio Pacheco


¡Maestro! ¡Felicidades por el merecidísimo premio! ¡¡¡Fanfarrias al poeta!!!

Han leído a Yoani Sánchez?

Hace meses que alguien me habló sobre su blog. Cuando lo leí consideré que estaba bien escrito y que nos podía ofrecer un punto de vista fresco y actual de lo que se vive en su país.
Tengo amigas en Cuba y no quise comprometerlas preguntando mucho por Yoani, pero los comentarios fueron fríos. Yo misma me hacía muchas preguntas por el hecho de que esa chica tuviera semejante blog, pues me consta lo difícil que es que un cubano -o cualquiera- tenga acceso a ese servicio.
En algunas ocasiones, a causa del pesimismo de sus apuntes, le escribí correos preguntándole si de verdad no tenía NI UN SÖLO recuerdo amable en su tierra, de su infancia o de alguna época de su vida, y comentó algo al respecto en su blog.
Curiosamente acabo de recibir una entrega de Red Voltaire con un ensayo sobre el fenómeno Yoani Sánchez, y me siento obligada a compartirlo ya que yo misma incluí por mucho tiempo una liga al blog mencionado.
Ahora, cada quien saque sus conclusiones. El blog se llama Generación Y


http://www.voltairenet.org/article163153.html

domingo, 29 de noviembre de 2009

Observaciones para una niña de plata

La niña está en el espejo,
niña vestida de negro.
Un mazo dobla sus hombros
pero no rompe sus huesos.

Carga ese peso la niña
pálida de tez y cuerpo
sin que una mano dé ayuda
ni levante infame hierro.

Ya mira en el horizonte
la luz que desencadena,
ya mira escrito en su mano
el final de su condena.

¡Sube niña al arcoiris,
toca la luna de seda!
Engalana tus cabellos,
perfúmate de azucena.

Dale pecho al corazón
que tanto estuvo de duelo
y deja que esta canción
te devuelva los anhelos.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Lecturas

De los libros de Carlos Castaneda que he leído, "Relatos de poder" me ha parecido, sobre todo en su capítulo final, el más poético y emotivo, que me conmovió al punto de tender discretamente una lágrima.
Experimenté por medio de la lectura la plena solitud de un ser encarando al infinito, un ser fortalecido y sin embargo tembloroso, en el impacto de vivir con claridad la sensación de estar frente a algo más grande que la muerte, con una carga de asombro y de respeto pero un miedo descomunal por sentirse desnudo y desvalido ante el misterio de lo eterno.
¡Hay tanta poesía en eso! en lo escrito en el sentido de relato de un hecho por el hecho en sí, y por la forma como ha quedado expresado. Las imágenes oníricas de los viajes en estado alterado de conciencia son vívidas y magníficas.
Ignoro a qué edad escribió Castaneda sus libros, pero lo que contienen fue hecho por alguien con madurez y sabiduría, además de sensibilidad e impecable uo del lenguaje, sin mencionar a la poesía tanto en la letra como en las imágenes plásticas.
Algunos de esos libros había yo leído de muy joven y quise repasarlos para ver si ahora encontraba algo más que el relato de varios pasones con el eterno sermón de Don Juan.
Me sorprendió haber encontrado más que eso y aún poniendo en tela de juicio la veracidad sobre la existencia de Don Juan, me gustan sus enseñanzas y me causa envidia su buen humor e ingenio. Me parece un personaje entrañable, y un poeta de corazón que mucho me recuerda a mi abuelo...

lunes, 23 de noviembre de 2009

¡POR FIN!


Sofía acaba de terminar su primera obra de acrílico sobre tela. Dice que le gustó trabajar sobre tela, y pintar las frutas. Lo más difícil para ella fue dar el acabado a la mesa.
¡Felicitaciones, Sofi!

Portada?


Bueno, hasta el momento ignoro si estos intentos sirvieron para la portada de Carmen, pero sí en cambio para compartir...

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Trabajos



Estos días han sido un poco agresivos para mi por el frío, pero es delicioso recogerse y disfrutar del calor del hogar. Lo malo que los perros a las cinco de la noche ya quieren merendar porque está oscuro, andan todos descontrolados.
Foto: CarmenAmato me había pedido una portada para su libro, ya en edición y éste ha sido mi último intento por conseguir atrapar la idea que tenía, sin que sepa y anún si ha sido de su agrado... Aquí los diferentes estadios del cuadro, la del fondo claro es la final.
Mi alumna sigue avanzando en su exploración con el acrílico sobre tela, su bodegón va cobrando cada vez más vida.
Esta mañana ha dado señales de vida en amigo de quien no supe nada en mucho tiempo. Bienvenido, Daniel, a ésta tu casa.
Y como dijo Aquél: ¡Salud y saludos! Hey maestro, mándame las fotos de tu último trabajo para presumir!
Este viernes, curso de redacción en el CETYS para los alumnos de leyes, me entusiasma trabajar con los jóvenes.
Y el proyecto de Huajuapan, resucita!!! Acaban de poner a mi disposición cuarto con baño para el tiempo que lo requiera, de modo que habrá que comenzar a calentar motores, qué alegría. A ver si por ese derrotero encuentro finalmente un camino más claro para estos pasos vacilantes que han estado confundidos todo el año, sin que sienta yo que llego a un claro. Dejaré que la vida me aconseje en otros lares, porque aquí la verdad es que sigo sin norte...
Ahhhh huele delicioso! Estoy haciendo ya mi ponche de frutas, sólo le falta la caña que al rato voy a buscar. Amigos, ya lo saben; pueden pasar a degustar.
La tour de cine francés bien en general, al parecer las películas que me perdí no estuvieron tan buenas, excepto la de los niños, ojalá pueda verla después rentada.
Paolita ya con un pie en su casita nueva, seguiremos en espera de la magna inaugugración!
Bueno, anoche estaba triste escuchando una música de las que dan mordidas en el corazón, pero esta mañana me siento animosa y agradecida con la vida, dispuesta a continuar mis pasos con la mejor disposición...
Las cosas de la salud no tan bien pero con cuidados y medicamento pronto tendré mi recuperación.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

lunes, 9 de noviembre de 2009

El tío Jesús

Lo conocí en el año de 1970, cuando llegué a la ciudad de México procedente de Guadalajara. Era esposo de mi tía Tere, una prima de mi madre a quien veía yo de niña cuando ella nos visitaba en Orizaba cuando navidad.
Mi tía estaba entonces por dar a luz a su primera hija y buscaba a quien dejar en su lugar mientras regresaba de su incapacidad. Así fue como entré a trabajar al Instituto de Hidráulica de la UNAM y conocí al tío Jesús.
Primero me impresionó su seriedad, reforzada por unos gruesos lentes de cristales verdosos que le conferían un aire adusto que ciertamente contrastaba con su gentileza y educación.
Como yo salí del instituto debido a los problemas que todavía había en la universidad -secuelas del 68- que provocaban que no entraran los autobuses a las facultades, y debido a la inseguridad de caminar hasta la salida de la Ciudad Universitaria, dejé de ver a mis tíos con aquella frecuencia, pues cuando trabajé donde mi tía nos íbamos a comer a su casa de la Av. Coyoacán, por la fábrica de refrescos Jarritos.
Con el tiempo ellos se separaron y sólo sabía de mi tío por referencia de mis primas. Para ellas era todo un personaje: siempre apoyando cualquier necesidad que tuvieran, cualquier sueño que quisieran emprender, cualquier pena que debieran curar. Lo veían con mucha frecuencia y siempre admiré que a pesar del divorcio con mi tía, él fuera un padre verdaderamente ejemplar, porque es más común observar que los padres se alejan hasta llegar a ser completos desconocidos para los hijos.
Mis primas en cambio viajaban con él, salían de vacaciones, le consultaban las cosas importantes y disfrutaban enormemente de su compañía. Sé cuánto amor y admiración ha crecido en ellas.
Ayer, como tantos otros fines de semana de sus vidas, salieron a comer juntos, y a cierta hora se despidieron.
Como la vida es veleidosa siempre nos sorprende, ésta fue la ocasión para darnos otro golpe repentino: por la mañana mi tío sufrió un infarto que le arrebató la vida.
Estupefacta escuchaba yo las palabras de mi hijo cuando llamó para avisarme. Pensé en las niñas -que en realidad son mujeres hechas y derechas- y pude sentirlas inconsolables en su asombro, en su tan repentina orfandad cuando tenían todavía en la boca el gusto de las palabras que intercambiaron con su padre apenas horas antes.
Y a pesar de la inmensa empatía que sentí por ellas y su pena, soy incapaz de encontrar una palabra, un pase mágico, un oráculo donde resguardarlas de tan descomunal dolor.
Aquí va lo que tengo, mi corazón, mis letras, mi recuerdo, para un hombre que me dejó asomarme, aunque de lejos, al conocimiento de lo que es un verdadero y entrañable padre. Descase en paz.
Y a mis primas, mi cariño, aunque en este momento y a esta distancia, parece tan inútil.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Egos, egos

Me pregunto, cuando se me atraviesa una de esas personas que cargan dentro de sí un ego tan descomunal que se alcanza a percibir desde lejos, cómo harán para ir por la vida tan solos, tan llenos de sí mismos. Cuando una se asoma hacia su interior no puede menos que sorprenderse: son como el hombre invisible por dentro.
Sin embargo, inconscientes de su vacío o no sé si debido a él, van por la vida haciéndole sentir al mundo que nadie los merece, que ninguno está a su altura. Imagino que debe ser frustrante encontrar tanta mediocridad en los alrededores, pero por otro lado eso mismo que creen les hará pensar que ellos mismos son el pináculo de la creación y se regodean en lo poco que son.
Digo lo poco que son porque su única medida es su persona. No guardan dentro de ellos lo que muchos de nosotros: lo que nos dejan los demás, lo que aprehendemos de esos seres humanos que vamos conociendo a lo largo de la vida y nos permiten conocer sus valores, sus virtudes, sus sueños, y crecemos con ese acercamiento, vamos poniendo en nuestra jicarita todo eso que encontramos y de repente aquí o allá tenemos para compartir y seguirla llenando a cada paso.
Todo eso, por si fuera poco, con satisfacción y alegría, la de recibir y compartir con nuestros semejantes.
Entonces no dejo de asombrarme al conocer a este -digámosle creativamente Guillermo G., para que cobre una fisonomía- personaje tan pagado de sí mismo que no identifica ni si quiera los lindes del respeto hacia los otros, intolerante con la miseria que cree que padecen los demás. Tan vacío que mueve a lástima porque no se puede hacer nada por él que no sea alejarse por el bien propio.
Una vez impuesta la distancia, lo que sigue es desear que en algún punto de su vida descubra que eligió el camino difícil y solitario, y esté a tiempo de dar un reset que le quite la ceguera y acabe con ese enajenante y terrorífico vacío.
Y mientras eso ocurre, me siento inclinada a darle un pésame por su pérdida esperando, por su bien, que no sea irreparable.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

¿ Se acuerdan?

Recién me escribió una de mis amigas sobre algo que leyó en mi blog, de cuando las lluvias en Valle Dorado, en el Df. Pues aquí van sus palabras, para que no sea sólo uno el punto de vista sobre el asunto:

"El otro dìa leyendo tu blog, no me bajaste de burguesa porque mi casa en Mèxico està precisamente en la calle que se inundò de Valle Dorado, me hubieras oìdo reìrme a carcajadas por la descripciòn. En parte tienes razòn con respecto a las autoridades pero tambièn debemos aclarar que lo que pasò ahì no fue precisamente una inundaciòn por la lluvia sino que se reventò una tuberìa que las autoridades ya sabìan que estaba dañada y quizà fue por eso que actuaron rapidamente, por otro lado a mi no me ha tocado nada de la ayuda. Lo que si tengo que reconocer es la invaluable ayuda de los soldados porque a ellos les tocò el desalojo y la limpieza de todo. Precisamente fuimos a ver la casa y el panorama en la calle de Caracas es todavìa muy triste".

Bueno, pues mi querida amiga, deseo que pronto esté recuperada lo más posible tu casa, y gracias por compartirme tu opinión.

martes, 3 de noviembre de 2009

La Catrina del pintor





Muestra del arte de un colega... en el Café Arábiga, recién abierto en el puerto. Fotos de Irina y Alonso.

lunes, 2 de noviembre de 2009

In memoriam

El mismo día en que hubo anunciación
usted imaginó los zapatitos,
la cuna, las colchitas,
Le vinieron los miedos,
qué nombres. qué colores , cuántos meses.
La modificación de la rutina
los avisos
la nutrición y los antojos,
las horas con insomnio
y sobre todo el enigma,
La rumorosa certidumbre
de atestiguar la magia de otra vida.

Pero la vida es vuelco, empuñadura.
A veces río que corre,
a veces sangre que se rueda.
Las dieciséis semanas de esa vida
extinguieron una a una sus plaquetas.
Y qué dolor, qué grito ni qué llanto
podrían decir de qué tamaño era la pérdida.

Silencio y más silencio había.
Con mil lágrimas mudas
salaba usted las noches
y pasaba las horas extendiendo silencio por los vientos.

Desgarraduras en el cuerpo
usted no las sentía.
Únicamente imaginaba cómo,
de qué color hubieran sido los rizos de su niño.

Y en ese mismo día de la sorpresa
usted abandonó los zapatitos y la cuna,
se acuclilló en el filo de su pena
y comenzó a vivir con rasgaduras.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Tiempo de Catrinas



En ocasión de Día de Muertos mi amigo Oscar Wong me hizo favor de enviarme calaveras hechas por poetas de Saltillo. Aquí la que recibí luego de mandar la foto de mi Catrina deseándoles Felíz Día de Muertos, escrita por Mayra Branch o al menos eso creo. Mil gracias, amigos!


C on ese tipico traje
A l mirarla pareciera
T odo el que la conoció,
R endido a sus pies cayera.
I nconfundible su andar
N nostálgica su mirada,
A gridulce sonrisa desdentada.



D icen se veia pálida
I ndiferente a la vida
V iven los seres hermosos,
I gual a hojarascas vencidas.
N inguna tristeza vislumbra,
A hí permanecen sín vida.

La foto es en Ensenada, B.C., al fondo se aprecia el Santuario de la ciudad. Nótense los cielos en este lugar...
La foto de mi amigo Yahvé Cruz

miércoles, 28 de octubre de 2009

Santanazo?

No estoy segura porque no me he enterado si lo que ocurre afuera con el clima es un viento de los que aquí denominan "Santana". pero el aire está helado y muy fuerte. Estuardo mi perro está desesperado porque lo descompone mucho el viento, no sé si le tiene miedo o le baja la presión como a mí o sencillamente nos sentimos enfermos...
Dice Iris que ya se sienten los aires decembrinos pero con tanto sol a mí no me parece lo mismo. Lo que está clarísimo es que es un día plano.
Anoche comimos pan de muerto delicioso. Edgar, Paola, Merino y yo no paramos hasta verle fin. No hice chocolate sino café pero la velada aunque breve estuvo deliciosa.
Antier comimos con Merino, en la playa, y el cielo, el mar, la comida que hizo y la compañía estuvieron deliciosas. Pero cuando apenas terminábamos, llegó Luca preguntando qué hacer porque acababa de ver que atropellaron a una perra y pudo percatarse de que estaba viva, por eso fue por ayuda. Paola me dijo que la pusiéramos en una manta para recogerla y llevarla al veterinario porque nadie va por los perros atropellados. Eso hicimos, moví mi auto hasta donde estaba el animalito, ya un vigilante de una empresa la había quitado del arrollo. La subimos a la cajuela con ayuda de Merino y no slanzamos al veterinario. La perrita estaba inconsciente y convulsa. El veterinario dijo que para saber que tenía lo primero era sacarla del shock. Se quedó con suero y medicamento para el corazón y nos fuimos.
Anoche Merino nos contó que no pudo salvarse y murió en la madrugada... no hay cosa más horrible que ver perros atropellados en las carreteras, en las calles. Me pone a pensar en cuánto sufren sin que los demás hagan algo por ellos, y sólo Dios sabe cuánto tardan en morir, en descansar...
Bueno, al menos hicimos lo que estuvo en nuestras manos y tenemos la conciencia tranquila, aunque adolorida.

domingo, 25 de octubre de 2009

De parte de Silvia Delgado, este envío

Por Sonia Gómez Gómez



Lean esto: parece inevitable el debate ¿están los literatos famosos libres de culpa? ¿se vale que un escritor como García Marquez diga que abandera los derechos humanos e incluso haga discursos para defender a las asesinadas de Juárez y luego gane millones con una novela que incita y exalta los valores contrarios a su discurso?

!Vetemos todas a Gabriel García Marquez! Lydia Cacho

Sábado 20 noviembre 2004

El Colombiano, octubre 27 de 2004

Mientras el país se da golpes de pecho, se rasga las vestiduras, se asombra y se pregunta por qué crecen las cifras de violencia sexual contra los menores de 14 años, especialmente contra las niñas, nuestro Nobel y sus editores se llenan los bolsillos de plata con la “Memoria de mis putas tristes” que recrea las aventuras de un anciano que empieza su relato contando cómo “el año de mis noventa años quise regalarme una noche de amor loco con una adolescente virgen... Me acordé de Rosa Cabarcas, la dueña de una casa clandestina que solía avisar a sus buenos clientes cuando tenia una novedad disponible...”. La novedad disponible para el antañón de marras fue, por supuesto, una virgencita de 14 años” ... morena y tibia. La habían sometido a un régimen de higiene y embellecimiento que no descuidó ni el vello incipiente del pubis. Le habían rizado el cabello y tenía en las uñas de las manos y los pies un esmalte natural, pero la piel color de la melaza se veía áspera y maltratada. Los senos recién nacidos parecían todavía de un niño varón, pero se veían urgidos por una energía secreta a punto de reventar... Un tierno toro de lidia”. ¿Qué novelón tan parecido a la realidad? ¡Ah, pero claro! es que estamos en el mundo del realismo mágico, en el mundo de las miles de “puticas tristes” que no lo son porque les da la gana, sino, precisamente porque una cultura machista, perpetuada por la literatura, por los textos escolares, por la tradición, ha enseñado a los varones que tienen derecho a darse esos gustazos con virgencitas indefensas, con pieles ásperas y maltratadas.

Qué odiosa es literatura que reproduce el esquema de la mujer objeto; esa literatura que se vende como pan caliente y llega a los salones de clase y se convierte en un texto obligado, para que a los chicos no se les olvide que a los 20, los 40, los 80 o los 90, la sociedad les da el derecho de quitarle la ropa a una niña y violarla, sin que nadie le importe su indefensión, y su desgracia.

Yo protesto contra esta literatura sexista, venga de donde viniere, así el autor de marras se llame Gabriel García Márquez, que más bien debería haberse ocupado, a estas alturas de la vida, por contarnos historias que nos den luces para salir de esta noche negra de Colombia, donde los niños y especialmente las niñas, se han convertido en carne tierna para roedores humanos.

Yo me uno al coro de muchas mujeres que como yo estamos indignadas con la tal novela de las putas tristes, porque ya estamos cansadas de que la literatura hable de las putas que venden su cuerpo por el hambre y de que guarde silencio ante los “putos” de todas las pelambres que se acuestan con niños y niñas, no por hambre, sino por saciar sus inseguridades y por reafirmar un poder que no tienen.

¡Por Dios, señora, si es sólo ficción!, dirán algunos. Pero cito a Florence Thomas cuando escribe: “el lenguaje es el fundamento de la reproducción del sexismo; es un aparato de construcción y de representación de la realidad y por consiguiente de la acción sobre ella por medio de elaboraciones simbólicas. A través de él internalizamos ideas, imágenes, modelos sociales y concepciones de lo femenino y de lo masculino, entre otras. En este sentido no habrá ni devenir femenino, ni nuevos sujetos, si dejamos el trabajo sobre lo simbólico y sobre el lenguaje, todo ese sistema de representaciones del mundo que conforman los pilares de nuestras identidades.

Este domingo, en el suplemento Generación, de EL COLOMBIANO, Fernando Rodríguez L., director del suplemento cultural Blanco y Negro del diario madrileño ABC, argumenta que esta novela tiene prosa de maravilla pero una historia sin fuerza, endeble, mínima y aburrida. De acuerdo, y agrego: qué bueno que a la literatura se le despegue la aguja que marca siempre hacia burdeles llenos de putas y no hacia ellos como epicentro de una tragedia social que crece con el hambre y las desigualdades.

sábado, 24 de octubre de 2009

Los amigos



Hace varios años que tengo un amigo de esos que todos quisieran tener. Es discreto y respetuoso aunque a veces resulte un poco gruñón. Tiene un corazón de melcocha, un humor casi ingenuo, un apetito infantil, pasión por su auto, entrega a su trabajo y por encima de todo, una generosidad a toda prueba.

Esta mañana me avisó que descubrió un tesoro en las segundas, y pensó que yo debía tenerlo. Me contó de qué se trataba y no me sentí convencida de ir en busca de esa maravilla de la que tanto me habló.
Desayunamos juntos en mi casa y se marchó para hablarme dos horas más tarde diciendo que vendría por mí para ir en busca del tesoro, y si una vez mirándolo me negaba a traerlo a mi casa, entonces ya ni modo.

Llegamos a Valle Verde y encontramos un excelente lugar para estacionarnos. Casi de prisa me condujo a la tienda donde podría ver cara a cara ese hallazgo.
En efecto, ahí, en medio de los triques y el polvo, brillando con su propia luz, estaba un mueble con el que cualquiera puede soñar. Madera maciza, herrajes, cajones... en perfecto estado. Justo lo que una escribidora puede desear para pasar las horas dibujando letras, construyendo historias, persiguiendo versos...
Para cuando me di cuenta ya estábamos apalabrando con el segundero el precio y tiempo de entrega. Nos pusimos de acuerdo en cómo le voy a hacer para pagar, -mi amigo insistió en obsequiarme una parte del mueble- y de regreso a casa ya venía configurando nuevamente la sala de mi casa que tendría que recibir con bombos y platillos a su nuevo integrante.

Ahí está, instalado cómodamente al pie de la ventana, y no lo he llenado de cosas porque es tan especial que debo buscar precisamente eso, las cosas especiales que contendrá en sus espacios, los pequeños secretos, los papeles valiosos, los recuerdos.
Y a riesgo de que parezca un perico, seguiré repitiendo mientras viva: ¿Qué sería de mí sin mis amigos?
¡Gracias, Edgar, por haber encontrado ese tesoro, compartirlo, y ayudarme a tenerlo en mi casa, que es tu casa.

PD ya está la foto, aunque no le hace justicia al mueble. Al menos pueden imaginar el resto de su belleza...

viernes, 23 de octubre de 2009

¿Cuántos faltan?

El primero fue mi padre. Luego una tía de mis hijos y después mi hermano. Ayer me habló Elsie del DF para avisarme que Karen murió recién el día 20. Hoy por la mañana, otra tía de mis hijos...
Karen tenía 47 años y cáncer, además de dos hijas. La conocí cuando ella y Elsie eran novias de sus respectivos. Salíamos en parejas y recuerdo bien que Karen en un fin de semana en que fuimos a la casa de Tequesquitengo con la familia de Jos, su novio, estuvo en la alberca con Mauricio mi hijo enseñándole que podía flotar ahí también porque él tenía la creencia de que sólo flotaba en la alberca donde estudiaba natación. En ese tiempo me impresionaba que ella intentaba dejar de fumar y para ello llevaba un riguroso récord para, reloj en mano, fumar "solamente" un cigarrillo cada 30 minutos, y ni siquiera a la alberca se metía sin el cigarrillo en la boca...
No puedo más que seguir pensando en que no tenemos la vida comprada y que debemos apresurarnos a entender que hay que hacer lo que debemos de manera expedita, no para cuando "haya tiempo", porque con más frecuencia de la imaginada, podríamos descubrir que no lo hay.
Por eso entonces disfruto a mis amigos, comer con ellos, conversar, salir juntos, escribirles... y confieso que me hace falta hacer llamadas telefónicas, que son infrecuentes en mi caso debido a la aversión que le tengo al aparato.
No somos nada que no sea lo que sentimos y aprendemos. Podemos, por lo tanto, ser la luz o la tiniebla, o aprender a serlo a lo largo del camino que nos toque.
La vida es una increíble secuencia de cosas que nos tocan, agreden, maduran, aniquilan o engrandecen... es un toro al que, ni modo, hay que agarrar por los cuernos.

miércoles, 21 de octubre de 2009

La palabra nueva


Antes de irme a dormir he visitado el sitio de Pat, que puso unos poemas para niños, y recordé el texto que ahora comparto, que es de Luis Carlos Flores Mateos, de quien no sé nada porque en su libro "Para los niños ajenos", que compré en 1972, no se aporta ningún dato al respecto.
En los talleres para niños con los que trabajo, me gusta contarles este poema que los intriga y sorprende: El título es el del principio.

Mi mamá dice que tiene congoja.
Congoja, con-go-ja...
¿Será un pastel?
Con-go-ja...Sí, ha de ser
algo como las jericallas de Chonita.
¿Quién se la habrá traído?
Seguramente mi hermana,
que llegó ayer muy noche,,,

Con-go-ja... La habrán guardado en el aparador,
con llave,
como el chocolate, el azúcar y las rajas de canela.
¿Me arán antes una probadita a ver si me gusta?

Congoja, congoja... Temblará como los faanes
y será...¿de qué color será?
¿Amarilla? No...
Congoja... hoja...
¡Verde! Eso es: ¡verde! Pues claro: congoja, hoja,
y olerá como las hojas de naranjo
para el lavado de la nena.

¿Venderán congoja en la tienda de la esquina?
-"Quiero cinco centavos de congoja".
Llevaré un plato. ¡Huy cómo tiembla la congoja verde!
Se mueve como los flanes.
¡Y qué rica!...

- Mamá, ¿Cuándo me das congoja
de la que te trajo anoche mi hermana?

Pérdida de sueño o perdida de sueño...

Anoche me invitó Paola a ir a ver el espectáculo de los comediantes que vinieron al Festival de Octubre del que ya he hablado. Yadi me hizo favor de pasar por mí y nos lanzamos. Estuvo divertido aunque la última parte resultó bastante acartonada debido a que los chistes ya eran viejos.
Pero creo que la energía de la risa me dejó con mucha chispa y se me fue el sueño. No tenía ganas de ver tele ni de leer de manera que me puse a experimentar con mis pinceles, que hace rato que están abandonados.
Como siempre, me "metí" al cuadro. Poco a poco sus caminos me fueron atrapando, fui entendiendo el dictado de los colores, los cambios, qué quitar y qué poner... y en ésas anduve hasta que noté que temblaba: hacía frío. Cerré la ventana del estudio y seguí otro rato. Pero el frío no se me quitó y pensé que quizá era hora de terminar. Comencé la tarea más ardua: limpiar y guardar. Gradualmente me voy despegando del cuadro,, voy entrando a la otra realidad, la que indica que hace frío y que debe ser un poco tarde, la que me alerta con los ruidos de mi estómago acerca de que no he probado bocado... y cuando terminé y puse otra cobija en mi cama, vi la hora y quedé verdaderamente atónita: casi eran las cinco de la mañana.
¿Cómo pude no darme cuenta del transcurso del tiempo? Por estar fascinada, claro está. Y no es que haga cosas extraordinarias, que la obra sea gran cosa, no.
Es que resulta delicioso perderse entre los matices, las dudas, los avances de la creación recorriendo e lienzo o el papel pincel en mano, hacer las mezclas -batidillos, las llamo- terminar manchada hasta las cejas ¡pero feliz!
Así que este día, que comenzó a las nueve de la mañana para mí, he andado como sonámbula por las horas, las calles y las conversaciones que no por eso dejaron de ser interesantes y atractivas.
Merino quizá me vio más lenta que de costumbre pues debía esforzarme para encontrar las palabras o para recordarlas al platicar con él sobre nuestro eterno tema de las artes plásticas o la litertura... ni siquiera el café que me invitó sirvió para acelerar las revoluciones de mi cerebro...
Pero en fin, ya es noche otra vez así que voy a disfrutar del sueño...por lo pronto, y al no haber más a la mano, en brazos de Morfeo, ni modo...

miércoles, 14 de octubre de 2009

martes, 13 de octubre de 2009

La vida, la vida



Como saben, la vida siempre busca el modo de estar presente, de seguir, de no agotarse.
En el caso de las plantas, lo vemos con frecuencia cuando por más agua que les falte, siempre conservan algún brotecito, pobremente nutrido apenas con la humedad del ambiente.
Esta vez que estuve en Huajuapan, Alicia mi anfitriona me convidó unos piecitos de varios de sus cactus. Entre los que había en su casa vi uno que a ella le fascina por las flores que da. Me dijo que eran unas flores hermosas y luego pude ver que el cactus comenzó a florear.
Claro que me lo traje en una botella vacía de agua entre las cosas de la maleta sin grandes esperanzas de que pegara, por el clima, por la tierra y por el maltrato durante el viaje. Pero siempre me he llevado bien con las plantitas y en cuanto lo sembré se recuperó y siguió creciendo. Hasta el punto en el que, para mi asombro, está floreando.
Como se ve en la foto, tiene una gran ampolla que está a punto de convertirse en una flor estrellada, que ya verán cuando reviente.
Ah, la vida, la vida. Pensar que también nosotros somos como las plantas...

lunes, 12 de octubre de 2009

Bodegón de Sofía



Clase de hoy

Serenata

Corre la luna al centro de la noche
corro por algodones y perfumes.
Un pulso me demarca
el territorio azul de tu morada.
Tiembla la gota de canción sobre violines
y en el pecho un pozo
donde canta la luz.

domingo, 11 de octubre de 2009

Casa del sueño


Esta es la nueva era
parida con la rotura gigantesca
de una vida quemada por el rayo.
Es la nueva canción entre las venas
adormcida
tímida
calma de pera verde entre los huertos.

Nueva morada, nueva casa
ato de luz en el umbral
clavel rosado encima de la mesa
jaula sin pájaros, sólo alas.

Casa que vuela por las noches
cuando la luna,
cuando el sueño
que apacigua el motor rumoroso de su centro
donde las vidas minúscula cobran importancia,
se asoman sin la amenaza de los pasos,
exploran los rincones y los pisos,
suben o bajan escalones
averiguan si ya es profundo el sueño de quien duerme,
propinan el pinchazo
gota de sangre que garantice un poco más de vida
y terminó la madrugada
los gallos rompen la noche a picotazos
y se asoma la mañana.
Velos de luz le dan fisonomía a las cosas,
los objetos recobran su sentido
y en la cama esa mujer a punto de dejar los sueños,
la calidez de las mantas que la arropan,
las horas en que fue a otros mundos.
Se le tensan poco a poco los músculos
se recobra a sí misma,cambia el ritmo de su respiración,
abre los párpados aunque todavía no vea.
No pudo ver la huida de las vidas diminutas hacia las madrigueras.
Ahora es turno de ella, pone los pies en el piso
como si detuviera el giro de los sueños,
se incorpora.
Esa mujer comienza el nuevo día sin darse cuenta
de que su vida se quedó en la noche.

viernes, 9 de octubre de 2009

Qué cerca está la muerte

Claro, ya lo sabemos pero tendemos a creer que quizá esté más cerca de otros que de nosotros.
Esto viene a reflexión porque anoche me llamó Mauricio mi hijo impresionado porque resulta que en el trabajo él viaja con mucha frecuencia a Querétaro, y cantidd de veces lo hacía acompañado de uno de sus colegas.
El caso es que la última vez -ayer o antier- su amigo se fue solo, desconozco la razón por la que no fue Mauricio.
Pero a cierta hora de la tarde llamaron de un hospital de Querétaro para informar que el compañero se había accidentado y se encontravba aparentemente grave, en el lugar.
Lo primero que hice fue dar gracias por mi hijo, y en seguida,, como se lo dije a él, pedir por el otro muchacho. "Hay que estar en oración", y me contestó que por eso me llamaba, para que con mis "buenas conexiones" -según él- pidiéramos por la salud del joven y la tranquilidad de su familia.
Por eso me recuerdo lo cerca que tenemos a la muerte. Porque bien podría haber sido yo la desafortunada que estuviera escuchando terribles, dolorosas noticias.
Hoy llamé para saber más sobre el joven y lo único que me informaron fue que hasta el momento "está estable". Y sigo rezando para que regrese pronto a su familia, o para que, si nos es la voluntad de Dios, les de resignación y fuerza para superar tan mal trance.
Que Dios nos ayude.

PD: Me llamó Mauricio: su amigo tiene seis costillas rotas, un pulmón perforado y trauma craneoencefálico. Chocó contra un árbol, mismo que cayó y desbarató por completo el espacio donde va el copiloto... El joven sigue estable.

Casi nueva

Sí, después de la reacción de mi cuerpo la semana pasada, ahora me siento energizada y optimista, y al decir de Iris, "he vulto a ser yo". Ahora estoy tomando unas gotitas de lo de las flores de Bach y veré cómo resultan.

Revoloteando mis papeles en busca de unos documentos, encontré un puñado de poemas que alguna vez me dedicó un poeta y que tiene largo tiempo que no había vuelto a leer. Para documentar mi vanidad, darme ánimos ahora que las añoranzas y melancolías me rondan con la llegada del otoño y el presagio del invierno, compartiré el poema que esta mañana me levantó más el ánimo:

XIX (HOYUELOS)

Si cuando amaneces
ya no sientes este abrazo,
ni los besos en los hombros orillados
o en tu cuello.
Si ya no te das
ese minuto para recibirme,
si tus camanances no me dan esa sonrisa
detrás de los rayos que el sol
coló entre la cortina
y que no son sino mis dedos
y el latido que roban de la aurora.
Si pones más distancia a la distancia,
es demasiado inhumano tu castigo
a quien no pudo callar cuánto te amaba
en aquella orfandad de las palabras.

Si en el aire móvil ya no adv iertes
subrepticio mi cariño,
entonces dime qué debo hacer para olvidarte
y que cn el olvido ciego
se restañe la herida que dejé en tu orgullo
de saberte mujer
entera y de una sola pieza.


Camanance: Hoyuelo que se forma a cada lado de la boca en algunas personas cuando ríen.

lunes, 5 de octubre de 2009

Consecuencias del reiki

Mañana hace una semana que fui a una sesión de reiki con una chica que me recomendó Merino. Nunca había ido a ninguna y de hecho, ignoraba yo en qué consiste.
Llegamos a una casa pequeña muy agradable, con atmósfera de paz, música y vistas aéreas de paisajes irlandeses en una pantalla de televisión.
Pasé primero y se me indicó recostarme en la camilla de masajes. Había una música de tipo orienta, al parecer especial para inducir la relajación. Luego de practicar algunas respiraciones profundas se me pidió cerrar los ojos y así estuve durante 90 minutos, excepto que en algún momento me tuve que voltear boca abajo en la camilla.
Al terminar, la master reiki hizo referencia a mis padecimientos, algunos de los cuales ya tenía yo identificados, y la manera como me estaba "alineando". Dijo que probablemente me sentiría cansada en las próximas horas, o tendría un poco de diarrea o quizá me diera gripa.
Al día siguiente cuando desperté fue como si en la noche hubiera yo tomado pastillas para dormir y siguiera bajos sus efectos. No fui capaz de levantarme ni siquiera para ir a comprar agua, con tanta sed que me dio. A duras penas a las tres de la tarde me pude bañar para dar mi clase de las cuatro, y me fui a la cama temprano por el cansancio.
Otra cosa que noté fue una especie de alergia o reacción en los ojos, que me provocaba lagañas, visión borrosa y comezón en las pestañas, percibiendo cierta resequedad.
Siguieron los días más o menos en ese tenor, hasta el día de ayer, en el que no me sentí al cien por ciento bien pero sí considerablemente mejor.
Mañana es la siguiente de probablemente siete sesiones para quedar completamente bien y pienso seguir con el tratamiento.
Lo que me sorprende mucho es cómo puede la master reiki proyectar la energía, o visualizar la mía, para poderme ayudar. Ni siquiera es un masaje, por lo que resulta completamente subjetivo el asunto, y sin embargo pude palpar las consecuencias, ya que no existe otra razón para justificarlas.
Pero cada vez estoy más convencida de que la mente es una maravilla, y estoy dispuesta a experimentar esta curación, sobre todo porque me hace mucha falta y más en estos tiempos en los que cualqurier médico, por inepto que sea, cobra dinerales y receta medicamentos carísimos sin que siquiera pueda garantizarnos la sanación, ya que no todas las veces le atina a la enfermedad.
Por otro lado:
Las crías de las lechuzas siguen creciendo y dieron sus primeros vuelos.
Comienza el festival de octubre, ayer hubo un video cubano en la explanada de Cearte y la semana pasada un monólogo.
Espero poder aprovechar todo lo que pueda de este festival cultural, viene de nuevo el ballet chino pero creo que está algo caro...
Ah, ya tengo chaca chaca otra vez, ¿ya lo había dicho?

jueves, 1 de octubre de 2009

2 de octubre no se olvida

He recibido de mi querido amigo Óscar Wong este recordatorio poético sobre la tragedia que nos pesará siempre, y lo comparto a manera de homenaje a los caídos y en conmemoración de una fecha que no podemos olvidar.



Mi madre cuenta

Mi madre cuenta
que nací hambriento;
era rechoncho y colorado
(dice);
tenía una cuna
heredada de otros niños
-mis hermanos-
y por eso tengo
la sangre de colores.
“Naciste hace más
de veinte años,
atormentado, predispuesto”.

Pero miente, mi madre miente,
porque yo nací
“... un día
que Dios estuvo enfermo,
grave”,
nací una tarde descubierta
entre gritos y otras cosas
que me duelen:
Tlatelolco, dos de octubre.

Óscar Wong

(De su primer poemario He brotado raíces, Edit. Katún, Méx., 1982, p, 13)

martes, 29 de septiembre de 2009

No hay chaca chaca

Primero fue la misteriosa y extraña aparición de las hormigas -como dijo Becerra- y luego mi lavadora me dejó hablando sola: justo en el ciclo en el que debía exprimir, se le agotaron las fuerzas o le dio un síncope o algo pasó y se detuvo. Ni un solo sonido, rechinido, rumor, salió de su cuadrado y esmaltado cuerpo. Hube de sacarle el agua bajando su manguera al piso.
Luego me lancé a buscar a quien denominaremos El Primer Técnico, que luego de pedir datos y datos, aseguró que vendría a consultarla. Nadie apareció por la casa.
Al siguiente día decidí ir a buscar al Segundo Técnico, que tras preguntar dirección y marca y nombres y teléfono, aseguró lo mismo que el primero, procediendo a hacer exactamente lo mismo: no venir.

Hoy por la mañana al rato de haber despertado, recibí un mensaje en mi celular en el cual un amigo me decía que nos veíamos a las tales horas en tal lugar, sin más ni más. Bueno, no tengo pendientes y puedo ir, pensé extrañada. Pero cuando me estaba arreglando para salir recordé que precisamente con él había quedado de ir a una sesión de reiki que había olvidado por completo. Llegué al lugar acordado con todo y termo de café y nos lanzamos a la cita.
Toda una experiencia de la que hablaré -o no- en otra ocasión.
Al regreso fui a recoger mi tarjeta del banco perdida, que por supuesto todavía no tuvieron, y acompañé a mi amigo a hacer algunas diligencias. Al terminar me dijo que diéramos vueltas cerca de mi casa para localizar a Otro Técnico en lavadoras. Se bajó en una cuadra para preguntar y pedir señas, con tan buena suerte que le dijeron a dónde dirigirnos.
El encargado pidió los mismos datos que todos y por la tarde, cuando ya daba yo por perdido al Tercer Técnico, ¡apareció!. El dictamen fue grave pero no es mortal, y espero que mañana la mudez del aparato se convierta en el viejo chaca chaca de siempre.
En tanto, en lo que conseguí ir a lavar mi ropa a casa de Alejandro, he perdido -y espero que no irremediablemente- mis anteojos.
En el inter hicimos pollo a las ciruelas, comimos, enseñé a Iris a jugar backgammon, avancé con Yadi en el embellecimiento de su libro y conversé largamente con Marina, mi amiga surtidora de productos Avón... cuyo esposo quizá me de trabajo.
¿No es hermosa la vida?

martes, 22 de septiembre de 2009

Vuelo nocturno


Primero pensé que los ruidos que escuchaba eran producidos por una aspiradora en la casa vecina, o algún tipo de máquina. Continué con la grata conversación y la deliciosa copa de vino, sin que amainaran los ruidos.
"Es una lechuza blanca", dijo mi amigo al descubrir mi curiosidad. ¿En una ciudad? -pensé-.
"Vamos a ver el nido", dijo, y nos encaminamos a unos veinte metros, en donde está un altísimo poste que sostiene un anuncio luminoso. Ahí, en un hueco, estaban tres polluelos paraditos.
De pronto luces fugaces como rayos me hicieron mirar a la parte superior del anuncio. Estaba ahí magnífica, un ave adulta batiendo sus alas sin volar. Los focos iluminaban de abajo hacia arriba sus alas, que parecían filos de plata en arabesco. Pensé si sería el vino lo que me provocaba esa sensación de maravilla y alucinación...
Casi en seguida emprendió un vuelo lento y adornado, antes de enfilarse hacia la altura de una palmera en el sentido contrario al del anuncio. Desde ahí seguía haciendo los ruidos semejantes a jadeos que yo había estado escuchando.
"Es para animar a los polluelos a que vuelen, así llevan unos días". ¡Y súbitamente la maravilla! el primer polluelo voló hacia una palmera más cercana, en vuelo corto y torpe, para regresar de inmediato a la seguridad del nido.
El segundo polluelo no tardó en seguirlo pero su vuelo fue más largo, menos inseguro, adornado con una media vuelta antes del rergeso al nido.
La uña amarilla de la luna estaba al fondo, y los miles de luceros impávidos ante la maravilla que me causaba un nudo en la garganta. Lechuzas blancas a la entrada de la ciudad, viviendo en un anuncio luminoso, mostrándonos la majestuosidad de su belleza y su vuelo...
¿Cuándo hubiera imaginado presenciar algo así?

lunes, 21 de septiembre de 2009

Home, sweet home...

Nunca deja de sorprenderme la maravilla de los viajes. Dormí en la ciudad de México y por la noche ya estaba en Ensenada, en mi cama, en mi hogar, respirando otros aires...
Llegué más que cansada y en media hora me quedé dormida. Desperté un poquitín tarde -para mis estándares- y con mucha pereza comencé a desempacar.
Iris fue la primera en llamar, y también Yadi, para darme la bienvenida. ¡Ay amigas, amigas, mis tesoros donde quiera!
A la hora de comer, al jardín de la oficina de Piere para la carne asada por el cumple de Paola. Comí cual bestia y todavía tengo dolor de tripa.
Ahora, a retomar mi rumbo -que a veces tengo perdido- y mi rutina.
Por cierto, aquí siento un calorón, comparado con el clima de México...

Ah, y ayer la visita de las hormigas en mi casa fue más que impresionante...

viernes, 18 de septiembre de 2009

Última entrevista



Mi amiga Marielena Cerecero y yo tenemos una amistad más que especial, que no puede ser descrita ni clasificada pero es muy clara.
Nos vimos al principio de mi llegada a esta ciudad, todas norteadas porque aparecimos cada una en diferente lugar esperando a la otra, pero al fin nos encontramos.
Pasó el tiempo que he estado aquí y ayer nos entró a las dos la ansiedad por vernos de nuevo para despedirnos. Así que nos pusimos de acuerdo para vernos después de que intentara yo hacer un pago, y hoy por la mañana, luego de dos intentos previos de liquidar el recibo del agua, me lancé por tercera vez en busca de la oficina donde cobran.
Finalmente, fue en la Glorieta de Camarones. La fila me impresionó porque ni en las pesadillas hay esa cantidad de gente en Ensenada cuando voy a pagar el agua, pero por fortuna me tomó veinte minutos hacer la fila y pagar.
A la salida había micros y escuché a una chica decir los nombres de las calles por las que pasan, y me subí en uno sin pensarlo...mal hecho, porque resultó que iba para no-sé-dónde y como yo estaba pensando en la inmortalidad del cangrejo, cuando me di cuenta no sabía dónde estaba.
Pregunté al chofer si iba para Azcapo y dijo que no pero me bajó en un lugar con las indicaciones para tomar el micro que me llevaría. Me dejó lejos del lugar en donde había quedado de ver a Marielena, caminé el tramo rápidamente pero me tomó veinte minutos. Lo bueno que quedamos como siempre: "La que llegue primero, espera a su compañera".
Platicamos de los hijos, de la casa, los encuentros, nuestro trabajo de escritoras, los viajes y en fin, de todo un poquito. Me dejó en la esquina de la casa. Nos gusta despedirnos como si nos fuéramos a ver al día siguiente aunque a veces han pasado años...
Pero antes de irme, tengo que ver que arreglen en la azotea un desagüe porque tenemos filtración. Vaya modos de conectarla a una con la realidad.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Enfriando los motores

Bueno, comienza a reclamar el cuerpo por todas esas humedades de las tardes con lluvia o aguaceros. Los huesos se resienten un poco con la caminadera y la nariz y los ojos irritados por la sequedad también reclaman su descanso...
Así que allá voy, de regreso a ese puerto al que no termino de apropiarme pero donde sé que tengo casa y querencias.
Dejaré esta ciudad -que esta vez no ostenta jacarandas- con sus grandes, viejos o nuevos edificios, y sus enormes diferencias.
Lo digo porque Gaby mi prima me contó que una amiga suya padeció la inundación de Valle Dorado. Es una zona "nice" en donde rápidamente pusieron policías a vigilar las pertenencias de los dueños afectados, algunos de los cuales de inmediato contrataron empresas profesionales de limpieza para volver a ordenar sus casas. El gobierno otorgó quince mil pesos por casa para compra de electrodomésticos, y una señora comentó que eso no alcanzaba ni para pagar la puerta de su casa...
Los muebles y aparatos "inservibles" porque fueron afectados por el lodo o aguas negras, se han recogido en camionetas por personas que irán a revenderlas a las colonias en las que, habiendo perdido sus techos de cartón, no tendrán inconveniente en comprar cosas sucias o usadas, porque saben que cuando uno sabe lavar, puede dejarlas otra vez como nuevas...
Vivimos en este país, en este mundo de diferencias abismales. Lamento mucho lo ocurrido en Valle Dorado pero siento que fueron atendidos con más cuidado y prontitud que si hubieran sido gente habitando casas de interés social.

Una de ésas, por cierto, pero en Ensenada, le está siendo adjudicada en estos momentos mediante la firma de escrituras en la notaría a Paola, que ha logrado con su esfuerzo contraer el compromiso de pagarla. En 1998 escribí en mi diario que Paola se iba de ésta, su casa en el DF, a su nueva vida. Y hoy escribo que no tarda en salir hacia su nueva, quizá definitiva casa por un tiempo...

Y mientras tanto la lluvia.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Encuentros

Después de la cena con el exquisito pozole que hizo mi hermana Sandra en su casa, y luego de un rápido regreso a casa dado que el tránsito había disminuido, dormí lo que pude tomando en cuenta que Pablita salió tempranísimo al aeropuerto...
A las diez y media, café con las chintololas, como casi cada que vengo. Las desiertas calles de la mañana lucían extrañísimas en esta metrópoli, sin aglomeraciones ni vehículos saturando las vías.
Celebramos sin proponérnoslo, once años de ser poetas chintololas. Me alegra que sigamos por estos rumbos de la poesía pero sobre todo, de la amistad.

Por la tarde, comida con Gaby y Adriana, mis queridas y encantadoras primas, para volver a casa antes de que se nos cayera el cielo encima como todas estas tardes...

Pablita en Ensenada, rumiando su regreso, y yo próxima a marchar... ya siento la nostalgia.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Esta mañana Dr. Chipocles

Desde la cama me puse a ver noticias. Sé que no es -ni con mucho- la mejor manera para levantarse, pero lo hice sin pensar. Encontré que estaban dando un reportaje acerca de un médico en el Hospital de Pediatría de la ciudad de México, en donde todavía ando por suerte.
El doctor especializado en oncología ha sido bautizado por sus pequeños pacientes como "Dr. Chipocles", que es la manera que tenemos los mexicanos para denominar a alguien que es muy bueno en lo que hace, y lo que no sé es por qué se eligió el nombre de un chile -chipocle, chipotle- para eso.
El caso es que este médico inusitado es tan sensible que no solamente se disfraza de distintas cosas para ir a trabajar como el famoso Dr. Patch Adams, sino además, al ser entrevistado sobre su trabajo, termina diciendo, con la garganta cerrada y lágrimas en los ojos, que se considera un ser especial por poder hacer el trabajo que hace. Y lloró cuando mencionó a sus niños enfermos que ya no están con nosotros.
Tengo que admitir que jamás había visto a un médico bajarse del pedestal de su arrogancia para ponerse al nivel de un ser humano: su paciente.
Me impresionó fuertemente verlo con sus niños prematuramente calvos y sufridos dándoles ánimo, y observar la gratitud de los padres expresando que el médico es un verdadero héroe para cada niño. La madre de un pequeño fallecido dijo que cuando el médico abandone este mundo, todos sus niños lo estarán esperando para que los siga divirtiendo...
Luego supe que este asombroso personaje está siendo postulando para ser el héroe que busca una televisora o algo así... y me alegra que al menos por esta vez queden fuera los personajes huecos que tantas veces por medio de la televisión nos quieren hacer creer que valen la pena.
Sólo recuerdo el rostro y el apellido Juárez de este médico, pero ya me resulta inolvidable.
http://www.youtube.com/watch?v=9oBI2nHWryM&feature=related

sábado, 12 de septiembre de 2009

Nueva entrega de fotos











Estos últimos días...Puesto de frutas a la salida del metro, un jardín urbano con frutos de limón, Plaza Antares en Polanco, Teatro Helénico, el Barracuda con Mauricio y Paola, más chiles en nogada y Paola conduciendo en la capital... sin olvidar la visita a la Casa Azul de Frida Kahlo.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Las fotos










Varios aspectos de mi viaje: festejando los 79 de Héctor en la Casa Azul con Maritoña y mi ahijada Zuly con una comida improvisada, rescatando algunas cacerolas y vajilla empolvadas en casa de Mauricio; con Paola y Nube en el microbús, con mis sobrinos asando nopales, con mis hermanas y hermano en la comida del domingo, con mi amiga Marielena en el café y con Yadi en los chiles en nogada.

Caminata en el DF

Lo primero: Los estudios de esta semana que se practicaron a Paola en el Instituto de Neurología indican que todo marcha bien, según las palabras de la doctura Cárdenas. Cuando vimos las imágenes de la resonancia nos quedamos pasmadas, pues como en marzo estaban casi igual que las de noviembre, no esperàbamos gran cambio, pero calculo que los bichos han desaparecido en un noventa por ciento, así que estamos verdaderamente de plácemes y agradecidas con Dios y con todas y todos los que nos han acompañado en este viacrucis que parece que va teniendo un final feliz.

A la salida del hospital, como tardamos mucho en conseguir la ficha para el mes de febrero, que viene a consulta, comimos ahí en la cafetería -mientras nos enterábamos del secuestro de un avión de Aeroméxico en el aeropuerto de esta ciudad- y no pudimos llegar a comer a casa de Coquito, que nos esperaba.
En cambio caminamos de la parada Altavista del metrobús al teatro Helénico en Revolución, a comprar boletos para el viernes, y Paola hizo el descubrimiento de una capilla gótica, mero en ese lugar. No tenía yo idea de que tal estilo estuviera representado en esta ciudad; estaban montando una exposición pero amablemente nos permitieron conocer el interior cuando dijimos que no somos de aquí. Siempre la calidez y cordialidad de los capitalinos me conmueve, no me canso de decirlo.
Claro que me quedé con la boca abierta al ver el espacio con sus arcos característicos y más cuando observé que había un cuadro de Murillo, nada menos que el que denominamos Virgen de la Luna, que siempre compro en postales para regalar porque es hermoso, y jamás tuve la más remota idea de que tal obra se encuentra en la capital de mi país, bastante escondida por cierto.
No permiten tomar fotos, de modo que tendrán que imaginar esa belleza. Nos contaron que la capilla fue traída de Europa por un señor Jáuregui y que en tiempos de López Portillo, le fue confiscada porque debía mucho predial. Carmen Romano y Margarita López Portillo hicieron que tal propiedad quedara en manos de un obispo, y cuando murió, la propiedad pasó a manos de un consejo integrado por varias personas.
Actualmente ahí se dan conciertos de música de cámara y se hacen exposiciones privadas.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Nota gráfica









El corazón de la capital del país es toda una experiencia. Camino por sus calles percibiendo la energía de los siglos y de la calidez de su gente. Hoy me invitó a comer mi amiga Yadira los muy famosos chiles en nogada de la Fonda de Santo Domingo y aproveché para tomar algunas fotos que comparto...