viernes, 30 de mayo de 2008

Nada cuesta soñar

Ayer estuvimos en comunicación Alicia Olivera, desde Huajuapan, y yo, para seguir afinando detalles sobre el taller de Patrimonio Cultural que voy a dar en su comunidad.
Estoy más que emocionada porque serán cinco escuelas y calculamos cuarenta niños por grupo, lo que nos da un elevado número de asistentes al taller, sin contar con los que acudan al museo.
Los días serán completos: las mañanas en las escuelas y las tardes en el museo.

Lo que nos interesa es que el programa tenga continuidad porque hasta ahora, desde hace como diez años que empecé a hacer mancuerna con gente de allá para dar mis talleres, se han visto interrumpidos por falta de recursos principalmente para costear mi traslado porque diseño los talleres de manera que usemos materiales de desecho o muy baratos y cuando vivía yo en el DF algunos los conseguía donados de mis compañeros pintores y amistades.

Tenemos pensado hacer un libro de crónica escrito por los niños y deseamos que sea bilingüe porque algunos hablan mixteco y porque en esa región hay muchas lenguas que no debemos dejar morir. Claro que eso cuesta no sólo el esfuerzo sino también dinero y nos andamos quebrando la cabeza para ver cómo resolvemos.

Por ahora, pensar en volver a estar en casa de las Olivera, mi otra familia en Oaxaca, es emocionante por el cariño con que siempre me reciben y el tremendo agasajo en la comida y el paisaje en las afueras de su casa. Hasta me han dado semillas de flor de muerto para que siembre en mi casa y no sufra cuando ponga mi ofrenda porque aquí son muy escasas.

En la foto, Alicia es la de enmedio.


jueves, 29 de mayo de 2008

Cecilia Suárez en Párpados azules


Por fin vimos la película que habíamos intentado ver en la macro plaza del mar y no se pudo porque dijeron que venía dañada. Fuimos a los anteriormente llamados Cinema Star que para variar ya son Cinepolis y ahí pudimos verla.
Desde la primera vez que vi a Cecilia actuar en una película hace muchos años, me gustó mucho su manera de interpretar y como nunca la había visto y le sentía un acento raro creí que era extranjera pero resultó ser norteña, me parece que de Torreón.
Desde entonces verla en cartelera me parece una garantía si no de buena película, al menos de buena interpretación. Y anoche confirmamos eso.

La película aborda la soledad de ciertos personajes inmersos en la gran urbe que aparece como otro personaje en la película. Pero es una ciudad como ellos, los solitarios que viven como si estuvieran en otra época, no se han actualizado porque se encuentran encapsulados como los barrios donde viven o el trabajo que hacen o los muebles que tienen. Parece que correspondieran a otra época y estuvieran en la actual totalmente perdidos.

Me acordé mucho de mis años veintes, cuando esa pesadez me hacía sentir inmóvil, esa soledad me provocaba un hueco en el estómago y sentía que el tiempo no transcurría para mí igual que para los demás. No tenía a quién llamar por teléfono ni a dónde ir que no fuera sola y muchas veces lloré ansiando que al menos una tarde hubiera alguien conmigo. Y eso era en los días. En las noches, que eran más eternas, escuchaba la radio hasta que amanecía construyendo historias con cada canción que escuchaba, a veces sintiéndome protagonista de todas esas canciones adoloridas y a veces imaginando que era todo lo contrario. Era una vida difícil en una ciudad en la que todos son anónimos y tienen tanto por hacer que no pueden pensar en el semejante. Una vida en un lugar al que me había visto forzada a llegar, porque nunca había estado en mis planes vivir en la capital.

Y es precisamente esa soledad, ese dolor contenido, esa mirada permanentemente acuosa y la voz llena de monosílabos lo que Cecilia Suárez interpreta espléndidamente. Quien escribió el guión también sabía de lo que hablaba, aunque en realidad no es difícil sentirse así alguna vez o por algún tiempo, lo difícil es comunicarlo así, de esa manera casi visceral que sin embargo no nos deja desgarrándonos las vestiduras.

Bien por este repunte del cine mexicano que tuvo una laguna enorme en años anteriores. Apoyemos.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Preparando un taller


Estoy emocionada porque nuevamente mis amigas de Huajuapan y yo haremos de las nuestras. Nos pusimos de acuerdo para que imparta yo un taller de Patrimonio Cultural Intangible en algunas comunidades de Huajuapan. Martha y Alicia Olivera ya enlistaron a cinco escuelas y el museo local.

La idea es provocar que los niños valoren su patrimonio para que lo conserven, defiendan y transmitan, principalmente su lengua, que es un tesoro del cual actualmente muchos se avergüenzan debido a la discriminación de que son víctimas. Además resulta que prefieren aprender inglés ¡olvidando su propia lengua! No convencería a nadie para desistir de aprender algo nuevo, así que intentaré convencerlos de lo mucho que tienen y deben apreciar.

Hace tiempo Conaculta y la Universidad Autónoma Metropolitana ofrecieron un diplomado en línea que duraba un año, sobre Cultura Infantil. Me alegro haberlo tomado y acreditado porque entre los temas estuvo precisamente el del Patrimonio Cultural en la Infancia y justamente estoy releyendo la bibliografía.

Nada me emociona tanto como preparar el material cuando voy a dar talleres. Me gusta contemplar la sorpresa en los ojos de los niños cuando descubren cosas o cuando pueden expresarlas.

Estamos sufriendo mucho por ahora para conseguir el dinero para mi pasaje, que es el único gasto que habrá que pagar sobre el taller porque lo doy voluntario, y con gusto pagaría el boleto si pudiera. Es a veces una desgracia vivir tan lejos del centro porque con lo que cuestan los pasajes en este país resulta como sacarse la lotería poder viajar al centro...

lunes, 26 de mayo de 2008

Voces del Puerto

Como siempre, me invitó Peggy que es la que anda en todo. No estuve a tiempo porque consulté la página de Cearte y decía que a las siete, de modo que me perdí la introducción. Supe sin embargo que el evento tiene dos entregas, una en cada día. No fuimos muchos y estuvimos a gusto. Al terminar nos reunimos en un café que amablemente invitó la -supongo- coordinadora del grupo.
Desconozco desde cuando se ha hecho esta lectura pero recuerdo que hace siente años, cuando estaba viviendo aquí, nos invitó una escritora local, Flora Calderón, y no había muchos autores.
Es siempre un gusto conocer a otros creadores aunque en este caso no es que los conozca sino que los escucho...
La foto se la debo a Paola.


Poesía errante en oficinas de C ONABIO



Reseña de Guillermina Echeverría Lozano
:
Yo llegué y colgué los poemas en el comedor que es una zona común que tenemos aqui en el trabajo y mandé la invitación por el correo.
Cuando estaba colgando los poemas varios de mis compañeros se acercaron a peguntar y les conté la historia de la poesía errante y también les envié por correo el texto que tú me mandaste. Algunos comentaron que escribían pero ninguno se animó a anexar un poema. Pero bueno, para mi lo importante fue tener esta muestra en un lugar donde nunca se habla de poesía y se habla poco de literatura.

Los poemas estuvieron ahi, tres semanas, y todos pudimos leerlos poco a poco o releerlos varias veces. No hubo fanfarrias ni eventos ni nada, los poemas simplemente pudieron estar con nosotros varios dias. Eso fue lo bonito.

Así fue la muestra de poesía errante en la CONABIO Liz.

domingo, 25 de mayo de 2008

Ensenada de todos










Desde las once de la mañana las familias y comunidades llegadas del extranjero ya sea desde hace años o recientemente, se instalaron en la Ventana al Mar para ofrecer como cada año según supe, parte de su cultura culinaria, artesanía y memoria fotográfica.
A la entrada estaba la puerta que los japoneses llaman torii cuya leyenda dice que es para que los pájaros se posen en ella y pueda salir el sol y es usada como símbolo del deseo de bienestar y éxito.
Quedé sin degustar comida cubana o alemana, sólo probé postres de Italia, tamales de la comunidad zapoteca, compré un bolsito de los trikis, papel para origami de Japón, arroz con pollo, patacones y yuca de Panamá, guantes tejidos a mano de Bolivia, crepas de Francia.
También se instalaron representaciones de museos, historiadores, escritores, entre ellos los del taller de literatura de la UABC donde Peggy puso su tendedero y libros, y los del taller Onirios que están de plácemes con la presentación de Mar de Quimeras, antología de poesía y narrativa breve. Tuve un reencuentro con unas antiguas alumnas de mi taller de literatura Abrapalabra que precisamente conforman ahora parte del taller Onirios.

En el templete instalado hubo música en japonés, bailes folclóricos de Panamá, poemas, danzantes. Y la fiesta del encuentro con la comunidad, los amigos la familia y las mascotas.

Es de las fiestas más bonitas de Ensenada según yo, porque para quienes no tenemos aquí mucho tiempo es toda una vitrina de matices que además en esta ocasión nos permitió conocer mediante el archivo fotográfico, cómo era Ensenada desde los mil ochocientos y tantos hasta la fecha, incluso me tocó ver la esquina de mi casa hace cincuenta años.
Los ensenadenses, ni duda cabe, saben pasar bien el tiempo, hay varias fiestas a lo largo del año para disfrutar en ese hermoso lugar, Ventana al mar, y aprender a conocer

jueves, 22 de mayo de 2008

Poesía errante Estación DF






Ahora son los buenos oficios de Guillermina Echeverría los que permiten este itinerario en la ciudad de México. Queda pendiente la reseña y por lo pronto una muestra del tendedero.

martes, 20 de mayo de 2008

Obra reciente







Aquí una muestra de la última serie en la que estoy trabajando, "Retrato de todas", con una técnica mixta que espero sea de su agrado. Incluye collage y me gusta mucho trabajar así porque me divierto bastante, aunque la verdad el sitio de trabajo queda como si hubiera pasado una tromba y al volver a la triste realidad, es decir, cuando "salgo" del cuadro y termino la sesión, me da pereza recoger el megabatidillo que hago sin darme cuenta...

lunes, 19 de mayo de 2008

Artista infantil




Tengo una alumna que cada vez tiene más confianza en su trazo y eso se va notando en sus trabajos, cosa que me alegra. Al principio cuando le pedía que copiara alguna figura se tensaba mucho y creía que no iba a poder. Ahora no se inmuta cuando le digo que copie un dibujo que anteriormente consideraba complicado. En este mes hicimos un calendario para el Día de Madres y para su clase de lectura en la escuela hizo la ilustración de un libro que leyó sobre sirenas...
Los trabajos de los niños siempre son maravillosos y nos adentran en su mundo, en su manera de ver y entender las cosas y a ellos mismos.
Es un trabajo muy gratificante para mí dar clases a los niños. Dar clases, en general, me ha hecho crecer en muchas formas: con los adultos he establecido relaciones de amistad que todavía perduran, además de haber contribuido a que se tuvieran confianza para crear.Y con los niños qué puedo decir, soy feliz con ellos, los gritones, los malmodientos, los perezosos, todos cambian su actitud ante el arte y eso me hace adorarlos...

Aquí una muestra de los trabajos de Sofía. En el cuadro de las sirenas, primero pintó varios papeles con pintura acrílica de varios colores. Cuando secaron, dibujó los cuerpos para recortarlos al igual que los corpiños. El resto, brazos y rostro, lo dibujó y pintó en la cartulina. El fondo del mar está hecho con salpicado y las burbujas con pincel. El marco se hizo con lápices de colores y crayones.

El cuadro del dragón con hadas está hecho de la misma manera pero los algunos personajes se trazaron con plantilla.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Dónde están nuestras "tienditas"


Cuando era niña había varias en la misma cuadra de mi casa: La Chiquita, que era un minúsculo tendajón donde vendían dulces y en la noche la dueña ponía un comal para vender tostadas y antojitos. También estaba la tienda de Doña Lola, una señora muy gorda que nos asustaba por su corpulencia y gritos pero por veinte centavos nos alquilaba el cinito. Enfrente estaba La Reguladora, de abarrotes, a donde a veces me mandaban a la carrera con un pocillo a comprar un peso de aceite porque estaban haciendo la comida y se les había terminado. En la esquina estaba La Mascota, donde íbamos cuando había que hablar por teléfono, una empleada marcaba el número. Vendían un rico queso fresco y yo compraba de ese con la mitad de mi domingo, que era un peso.

Claro que muchas infancias están repletas de "tienditas", ésas en donde los dulces más ricos y raros están al alcance de cualquier bolsillo, lo conocen a uno y lo llaman por su nombre y le regalan un pilón de vez en cuando.

Recuerdo los cartones con chiclitos pegados y muchos juguetillos colgando del cartón. Debajo del chicle que compraba había un número al que correspondía uno de los obsequios. Era siempre una ansiedad esperar a ver el numerito y para colmo no todos tenían...

Recuerdo los tubos envueltos en papel de china con flecos en los extremos y una barajita de la lotería en medio. Adentro, el delicioso pinole con canela. Se hace tostando un maíz muy bonito de color lila que después se muele como talco con azúcar y canela. Se debe tener mucho cuidado al comerlo porque es polvo y fácilmente da tos. Y cuando a uno lo ven comiendo pinole siempre le dicen "a ver, silba"...

La de esta foto aunque no es igual, me recuerda todas esas tienditas a donde pude ir a comprar los dulces que degusté y ya no existen...Escaparates llenos de cajitas con golosinas envueltas en "papel orito", esos maravillosos envoltorios de papel de aluminio estampado con vivísimos colores y figuras de filigrana que alisábamos con los dedos y guardábamos entre las páginas de nuestros libros. Con ellos mi madre y mi abuelo me enseñaron a hacer copitas, sí, copas de las de beber vino, y a veces las llenábamos con una gota de agua para jugar a las comiditas.

Bueno, tremendo flash back he tenido al encontrarme con esta foto que tomé el año pasado durante el Encuentro de Mujeres Poetas en el País de las Nubes, en Oaxaca...

lunes, 12 de mayo de 2008

De visita...


Esta monada llamada Matías es de Paola mi hija y anoche se quedó a dormir con nosotros, sus abuelos. Es verdaderamente delicioso estar cerca de una criatura que apenas está conociendo el mundo y por tanto, como a los niños, todo le interesa: un papel arrugado, una mota de hilo, un haz de luz... y por supuesto que además hay que probar el sabor de cada cosa, así que entre carreras y carreritas pasamos un día estupendo recordando cómo son los niños, tan parecidos a los cachorros.
Y es inevitable la reflexión acerca del mal trato a los animales. Pero si vivimos en un planeta en donde se abusa de los niños, de las mujeres, de la tierra, cómo esperar que sea diferente con los animales a quienes hasta ahora descubrimos como seres inteligentes, sólo distintos de nosotros pero no inferiores...
La mala nota la dieron Estuardo y Nube, celosos y envidiosos que no quisieron jugar con el chiquito, por lo que Alex y yo nos pasamos el día haciendo el ridículo con él...
Hace un rato vino Pabla a recogerlo y ahora se siente el silencio porque no está el cascabelito.

Marcha contra la violencia hacia las mujeres

Peggy me informó del aviso. La marcha era el domingo por la mañana y avisé a todos cuantos pude pero al final sólo me acompañaron mi marido y mi cuñado. Al parecer a todo el mundo le sucedio algo porque yo creo que no éramos ni treinta gentes. Es penosísimo que tanta gente piense que la violencia hacia las mujeres o simplemente la violencia, no es su asunto porque o no la tiene en casa o no quiere verla por ningún lado, encerrándose en una cápsula donde todo es tranquilo y muy bonito. Conozco gente así, me dan pena y me irritan porque aunque se aíslen viven en este mundo, insertos en una sociedad a la que aunque no queramos, pertenecemos.
Me cansa ese egoísmo, esa idea de que todo está bien mientras no me pase nada. No ser solidarios más que de dientes para afuera porque a la mera hora no se puede asistir ni a una marcha. Aquí, según me dicen, así funciona, así son las marchas, con uno que otro piojito que se atreve a salir a la calle enarbolando o defendiendo sus ideas sólo para ser criticado y señalado.
Pero en fin, siempre he de creer que mientras uno pongo su granito de arena aunque sea en el desierto, donde hay tanta, estará uno cumpliendo su más elemental función de ser humano...

(Yo por eso quiero mi autobús amarillo, no se me ha olvidado)

domingo, 11 de mayo de 2008

De Gaby Molina: Poesía Errante en la UPN











Querida Liz

Te envio las fotos de la Poesía Errante, expuesta en la Universidad Pedagógica Nacional 211- 5

Se incluyeron poemas creados por el alumnado, algunos estan escritos en tres idiomas: nahuatl, totonaco y español

La actividad se realizo el 4 y 12 de abril de 2008

Fue muy impactante la presentación porque hace unos días solicitaron la exposición en la Ciudad de Puebla capital y personas quieren saber sus proximos destinos.

Saludos desde la Sierra Norte de Puebla.

Como acotación personal quiero poner de manifiesto cuánto me alegra que un proyecto tan modesto, salido con tantas dificultades desde hace un año, cuando el frustrado viaje a Costa Rica, esté creciendo pero sobre todo enriqueciéndose con la voz, la palabra de aquellos que están en la distancia pero que en sus poemas nos hablan de sus vidas y sus sueños. Mi reconocimiento para Gaby y todos los que participaron en el tendedero poético en Zacapoaxtla, ya irán de regreso con aires de otros lados hasta la ciudad de Puebla...

miércoles, 7 de mayo de 2008

Por fin





Como con los textos, habrá que dejar pasar algunas semanas para poder ver con algo de objetividad la obra y saber los ajustes que requiera.
Acostumbro colgarlos en la sala o lugar visible para estar observando y anotando mentalmente los cambios que necesiten.
Por lo pronto aquí va para todos, y agradeceré consejos y comentarios.

martes, 6 de mayo de 2008

Algo que faltaba

Es la nominación de otro blog para el premio Calidez, y para ello lanzo el nombre de Patricia Gómez, poeta en cuya página encontrarán además de la poesía y la reflexión, la calidez que es requerida para ostentar este premio. Vaya mi solidaridad y abrazo para Paty.

lunes, 5 de mayo de 2008

¡¿Un premio?!

Pues sí, tengo que agradecer públicamente a la poeta Lya Naranjo, de Ecuador, haber tomado la decisión de incluirme junto con otras poetas para recibir este premio que a su vez le fue otorgado a ella por Cecilia Ortiz, poeta argentina.

Me alegra mucho recibir un premio semejante, es decir, a la calidez. En estos convulsos tiempos en los que hambre, pobreza y guerra siguen siendo azotes es un remanso darse cuenta de que hay quienes todavía aprecian ese pequeño gesto amable, oasis reflejado en unas páginas o blogs en donde a veces encontramos capullos de esperanza.

En los enlaces que muestra mi blog encontrarán la vía para conocer a las otras poetas premiadas por Lya: Peggy Bonilla, Laura Novoa, Lauri García y María Tabares.
Un abrazo a todas.

Desvelada


Cuando es tal el dolor que escuece y la respiración se corta, cuando la espina se clava
en un ojo del pecho y la cabeza no sostiene su pesar ni la memoria encuentra dónde vaciar ese recuerdo artero que se vuelve llaga; cuando la voz no halla el camino al grito ni al susurro, cuando no se puede más y se pregunta tanto por la luz, se ruega por olvido, se estira cada mano en busca de consuelo y no se encuentra sino la madrugada lenta, oscura, la saliva pastosa, las lágrimas de fuego, no se encuentra el abrazo ni el refugio, sólo se está de pie, borracho de dolor, enloquecido por la pena, atormentado por una tempestad que suena eterna...
Cuando la carne duele y corazón y el alma son de carne que se pudre sin remedio, sin linimentos que calmen esa atrocidad, ese abandono que no puede entenderse, que se sepulta bajo una cruz de olvido y cementerio...

Cuando se evoca la mano, el gesto, la sonrisa y se saben perdidos sin recuperación posible y se avizora un vacío más espantoso que esa lengua negra que mordió de muerte lo que amamos...

Cuando quedamos a merced de ese destino que ni siquiera es único, que nos iguala porque es una mortaja; cuando lloramos y buscamos en el cielo o la tierra un asidero para tal naufragio ¿por qué no vemos que nunca fuimos nada? Desde el primer paso que dimos nos orientamos a ese instante, el más temido, el doloroso, ineludible, y no pensamos en hacernos a la idea de estar de paso, de ser sólo fugaces, y cuando marcha por delante aquel hermano que lleva nuestra sangre, que antes llevó rebosante de alegría nuestro cariño a cuestas, nuestro abrazo, damos de bruces con esa piedra que se afila para asestarnos un golpe que nos deja mutilados, sin el cuerpo ni la voz de nuestro hermano.

Nos acordamos de repente del incienso, evocamos la luz, prendemos veladoras, padrenuestros, pero nada nos salva de esa hora. Nos quedamos perplejos de abandono, transidos de sorpresa como si nunca nos hubieran dicho que todo está de paso, que buenos o manos, santos o perversos todos compramos al final ese boleto y nos marchamos solos o nos quedamos solos.
Y así en la hora de la hora, ahítos de dolor y ausencia volvemos la mirada a nuestro hermano, preguntamos por qué de una manera absurda puesto que ya sabemos: nadie se queda sin probar ese veneno de miedo y agonía.

Nos volcamos al rezo, buscamos el consuelo, el rayito de luz que entibie la repentina orfandad que nos acosa.
Nos llevamos las manos a los ojos para negarnos de nuevo la visión del que se marcha, el hermano que ufano llevó nuestro cariño hasta el encuentro fatal con su destino.

Continuando con el cuadro


La verdad fue un poco meterme en "camisa de once varas" la ejecución del cuadro a gran formato con una técnica que no he manejado tanto pero es una buena oportunidad de seguir aprendiendo. He visto que los pinceles se gastan rápidamente, que la pintura no dura mucho húmeda, que al secar se forman películas que no pueden manejarse y en fin, que la técnica que había desarrollado a lo largo de los años en el óleo sencillamente no le queda a la pintura acrílica, por lo que habré de seguir batallando para que me convenza el acabado.
Aquí la foto muestra más avance y puede decirse que está terminada la mancha. Sin embargo, quedan muchísimas horas todavía por trabajar para que pueda darse por terminado. Hasta ahora le he metido unas veinte horas o más. Veremos el resultado más adelante.

Un par de mujeres "locas de contento"


Doña Amparo es una persona que ni por pienso deja ver su edad, que no creo que me sea permitido revelar aquí. Baste saber que su hija mayor tiene más de cincuenta años, que le gusta dibujar, que siempre ha tejido y bordado como poseída, que tuvo montón de hijos, puede saltar la cuerda -le encanta-, al menor descuido se trepa en un patín del diablo o bicicleta, come lo que le antoja contra ciertos consejos médicos, fácil la ataca la risa y ha vivido en varios lugares del país. Es fan número uno -aunque el lugar es discutible según la familia- de don Manuel, su señor padre versador, filósofo, inventor e incansable defensor de los derechos humanos que además fue excelente tornero y tuvo una fundición.
Tuve el gusto de invitarla a comer un fin de semana reciente en la ciudad de Tijuana, fuimos a un restaurante argentino donde comimos de lo mejor...¡Salud!

jueves, 1 de mayo de 2008

De lleno en la pintura




Desde que estuve dando clases y talleres tanto de pintura como de literatura, debo admitir que mi producción de obra se ha visto limitada. Pero justamente ahora que no encuentro dónde trabajar y prácticamente no tengo alumnos, cosa que me deprime tanto, Alex me ha pedido que me concentre en pintar. Y eso hago. Va siendo tiempo de poner en marcha algunos proyectos que me han bullido en la cabeza desde hace tiempo.
Como el que ahora estoy realizando, un cuadro de 1.30 x 1.50 m que me traje nuevecito de Monterrey en la mudanza, y hace meses le hice un fondo sin saber exactamente para qué lo quería. Luego, ya en Ensenada, viendo algunas fotos pensé que podría usarlo para ponerlo en la cabecera de mi recámara y comencé a elegir la foto.
Lo demás ya fue cosa de poner manos a la obra, pero como aquí estoy experimentando más con la pintura acrílica, la ejecución del cuadro resultó todo un reto. Primero porque aunque no es tan grande, no había hecho otro de esa talla. Luego porque la pintura se comporta muy diferente de lo que es el óleo, que es lo que mayormente pintaba.
Descubrí que, para comenzar, la textura es distinta, no se puede empastar como con óleo. Y la paleta se seca casi al instante, al menos aquí que trabajo en el estudio con la puerta abierta y siempre corre mucho viento. Tampoco se puede usar tanta agua porque el efecto de acuarela no es lo que busco y en fin, que el tratamiento es totalmente diferente, voy explorando tanto con la forma y tamaño de los pinceles como en la manera de dar la pincelada. Mi paleta de color es la misma que para el óleo, la de la escuela impresionista que me parece tan brillante y limpia.
He trabajado dos días en el cuadro, si bien febrilmente, y ayer me estuve peleando en una mano que deformé por sobretrabajarla después de la mancha. Comencé a "sobar" la pintura, como decía mi maestro, y el resultado era un desastre. Decidí dejar esa parte y hacer algunas otras como la pijama de Alex y el buró.
Hoy amanecí cansada y apenas me he levantado, o sea que no trabajé ya en el cuadro porque al rato comemos y luego doy una clase. Quizá en la noche trabaje un poco pero no me gusta porque la luz es diferente y modifica los colores. Tengo focos de luz de día pero aún así prefiero con la luz natural.
En fin, aquí va esta primera entrega de lo que es la ejecución de un cuadro. Aunque he intentado un paso a paso, la verdad es que una vez pintando es difícil darme cuenta de otra cosa que no sea lo que hago y se me olvidaba con frecuencia seguir tomando fotos. Hago lo que se puede y aquí está para quien quiera aconsejarme sobre la composición y la técnica.