miércoles, 26 de diciembre de 2007

Después de la cena...


De repente una se olvida de la capacidad que puede desarrollar para comer, y creo que en estos días muchos de nosotros nos volvemos conscientes de eso. No hay manera de evadir las galletas que se hacen sólo cada año, el pavo, los romeritos, el bacalao que me convida la vecina, los buñuelos y pasteles, el ponche de frutas o de vino, los tamales, en fin, las delicias de temporada.
Aunque difícil, seguiremos disfrutando y comiendo en estos días. Con todo y los cargos de conciencia, ni modo.
Pensar que es sólo una vez al año ayuda...

viernes, 21 de diciembre de 2007

Dificultad...


Tengo difícil el día cuando amanezco con problemas para entender al mundo y a mis semejantes, aún los más próximos. Tengo dificultad para saber por qué me siento así, de malas, frustrada, deprimida, triste, con los ojos hechos agua y la garganta de nudo. Tengo dificultad para lavarme el coco diciéndome que son hormonas, que es el cambio, que llegó la feliz etapa de la menopausia, que son normales mis dolores de huesos, que así punzan las articulaciones a todas las mujeres aunque las veamos sonrientes y luciendo espléndidos maquillajes y sonrisas...
Me cuesta trabajo tener calma cuando las cosas son distintas de como las pienso o simplemente son, aunque no sean diferentes, es arduo y trabajoso encontrar un sitio en el mundo cuando está una cargando un saco de huesos un tanto roídos, un equipaje de dolores y penurias y por más que rasca una el monedero no encuentra esas monedas en las que se grabaron la sonrisas, las frases ahora ausentes de "soy la más feliz", los momentos en que una se sintió tan adorada y a la vez enamorada...
Difícil ver o sentir que tu pareja está tan lejos, tan ajena a todo eso que te pasa, tranquilo mientras en tu cabeza se asientan telarañas o molesto cuando empiezas a tratar de removerlas porque lo involucras en una fantasía llena de recriminaciones y amarguras...
Difícil atinar a deshacer la bola dolorosa entre garganta y pecho, ese trago que se atora y lastima y nunca deja de crecer.
¿Una pastilla? Increíble pero maravilloso. Con eso veré claro, la angustia pasará a ser cosa de risa, mis problemas existenciales serán sólo fantasmas, el mundo volverá a ser colorido, mi marido casi un galán cinematográfico y mi vida color de rosa sin el fastidio del hígado atravesado por los malos humores ni esos aspavientos en el corazón que parecen presagiar el fin del mundo-de mi mundo-.
Voy por ella, por la pastilla que nos hace felices y adorables, que nos hace despertar con la sonrisa previamente marcada, durante el sueño igualmente feliz, sereno, y sobre todo nos hace recuperar la sensación de ser una persona amada con su respectivo y respetable lugar en el mundo, una persona asentada y madura que no causa problemas ni molestias, que vive conforme con su vida y sobre todo, que está convencida de ser feliz. La pareja ideal, sencillamente.

martes, 18 de diciembre de 2007

A diez años de Acteal, va de nuevo mi carta...

Carta que llegó a destiempo.

Me dueles. Me duelo. Me avergüenzo de ver tus manos yertas, tu mirada ciega en un horizonte que quizás desde siempre no fue tuyo. Me dueles porque la vida no te dio ni una respuesta y porque a tus preguntas contestó el silencio de la muerte.

Me duele tu sangre regándonos la tierra, tu cuerpo ancestral herido, abierto como un cristo que no puede redimirnos. Me duele que tu voz no se escuchara cuando eras dueño de tu tiempo y tu semilla, cuando cantabas en una dulce lengua y respirabas olores de hierba y leña.

Me duelo porque tengo atorado en la garganta un nudo ciego que la vergüenza no me deja desatar.

Me duelo y sin embargo ¿qué derecho he ganado para dolerme de tí porque te han asesinado? Inútiles resultan indignación o pena cuando tu luz ha sido cercenada sin que pudiera verla porque nunca estuve, ni te hablé, ni te toqué los callos de las manos...

Me duele no haber sido simple o fuerte o sabia o inocente como tú. Me duele ver que estoy tan lejos, que la causa que impone esa distancia finalmente se llama “diferencia” porque a quién quiero engañar: tú y yo somos distintos.

Me dueles porque aún en tu muerte sigues siendo cifra. ¿Quién supo de tu alma, de tus ganas, de tu vida? ¿Quién supo de ti, lo que te hacía llorar, lo que te daba miedo?

Me dueles. Me duelo. Porque pisando el mismo suelo nunca tuvimos una única bandera. Porque mis penas eran otras y a mí no me escupieron balas en un templo porque no siempre rezo; porque no sé sino hablar el castellano que no entiendes, porque quizá la tierra no reconozca el sabor de mi sangre, porque ignoro tu nombre y porque no me escuchar: porque al igual que todo lo demás, te llego tarde.

Sé que me dueles porque el trago amargo en mi garganta no se quita. Es un crespón que llevarán mi vida y mi vergüenza mientras viva.

martes, 4 de diciembre de 2007

Documental de Mandoki

Fuimos Alex, Paola, Francisco y yo a ver el documental. Claro que sabíamos ya muchas cosas. Lo que nos hizo el documento fue enfrentarnos a una realidad que creímos haber vivido pero no fue en carne propia. Vibramos con toda esa gente en el zócalo gritando "fraude, fraude", entendimos por qué nos aferramos a los sueños, vimos que somos muchos pero no todos quienes hacemos algo más que sólo desear un cambio.
Entendimos que no se puede reclamar y quejarse mientras nuestras acciones sean sólo esas. Tenemos que buscar la manera de participar, hacer acciones ciudadanas, ayudar a los demás a encontrar su conciencia -já, qué pretenciosa-.
Vimos con lágrimas el lloro de la gente, decepcionada otra vez, robada. Pero firme.
Y sí, tenemos una larga historia de mediocridad, de conformismo, de derrota.
Pero tenemos mucha gente que sigue con el puño en alto, que está por encima de mezquindades y oportunismos, que tiene el corazón claro como su conciencia y que a pesar de todo no pierde la esperanza.
Me siento avergonzada por hacer tan poco, por no poder estar allá, codo con codo. Por haber creído que otro sueño estaba roto.
En la gente, en el pueblo, en eso creo. ¿Cómo se puede con sólo eso, sin el poder que se requiere, hacer el cambio?
Un rompecabezas, eso es México: sin ton ni son, con una corrupción escandalosa que ni siquiera intenta el disimulo. Un barril de riquezas para algunos que nos van dejando a todos secos. Y cuando vuelvo a perder el piso de mi esperanza me traslado en el recuerdo a los pueblos en donde la gente no sabe de tener doble rostro sino de jornadas con esfuerzo, con hambre, con muy poca justicia, que de todos modos vive con decencia, honrada y honrando. Y con esos rostros que pueden ver de frente me renuevo un poquito y pienso en que quizás más temprano que tarde sea su hora. Para que no se vayan, para que no se desvenen cruzando al otro lado, para que tengan sus parcelas, sus casas, sus escuelas. Para que seamos más iguales, menos adoloridos y tengamos otros sueños...
Chale.

Crisis migrañosa


Entre sus fauces
mi cabeza martillada.
Aquí está el monstruo,
nada lo detuvo.

El retumbo, el retumbo…
el ruido que decapita
y la luz que apuñala.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Resabios de la mixteca


Tejedores de estrellas

Olor de chocolate con almendras,
recién cortadas ramas en el fuego
para envolver en lenguas de oro
la palidez de las tortillas.
Aroman la comida cotidiana
la hoja santa, las hojas de aguacate;
las bendice el mezcal con gusto suave
calentando jugoso la garganta.

En esa casa, prendedor del cerro,
el humo de la leña santificalos techos,
las paredes, los pies que la recorren.
Los cantos de los gallos se suceden
uando la madrugada desmadeja
su melena temprana por la rueca.

Los hilos que tejieron estrellas a la noche
recorren los caminos ancestrales.
Una mirada pervive en nuevas manos:
el ovillo de lana se desata,
desparrama color por el telar,
se perfuma con hojas de naranjo.

Silva el viento: su tacto poderoso
me trae olor a tierra,
me hace admirar las telarañas y las frutas
que penden de las ramas.

La noche sube, crecen las estrellas.
La luna está en las uñas de mis dedos
y el pueblo es un lucero que titila en el telar del cielo.


Bueno, algunas de mis compañeras poetas que estuvieron también en la mixteca conocen el lugar del que hablo en el poema, Tezoatlán, de donde incluso llevan un recuerdo (las fotos que tomé). Lo que me encantaría es que la familia que me hospedó allá pudiera leer aquí el texto, cosa que por el momento sé imposible. A ellos, los únicos tejedores de Tezoatlán, les dedico estas pequeñas letras.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Mientras suena la música


Mientras suenan los acordes, mientras la música se enreda en mis cabellos alrededor de mis oídos, claramente percibo cómo el tiempo se regresa, tengo brillantes los ojos, el corazón muy tierno, alborozado, y mi piel tiene el aroma dulce de la juventud.
Suenan las melodías y regresan los días al calendario, recuerdo con precisión de quién estaba enamorada cuando sonaba esa canción en la radio, cómo era el sol al entrar por mi ventana, de qué color eran las nubes.
Otra canción y ahora es un desgarre, un dolor, una punzada. Mi primera desilusión, la soledad más grande, las lágrimas, insomnios, malpasadas..
La música siempre me trastoca. A veces vuelvo a tener quince años, me convenzo de que estoy enamorada hasta el tuétano, y otras en cambio estoy segura de que jamás permitiré al amor que toque de nuevo a mis puertas, que mi amargura va a volver oscuro el universo, que mi dolor va a empantanar al mundo y que no hay posibilidades de ver la luz de nuevo.
Anoche yo leía y de fondo puse un disco de "oldies" que me grabó Alex. En algún momento me dí cuenta de que mis mejillas estaban inundadas. Pero si yo estaba leyendo, nada qué ver. Es esa travesura de la música que ya he padecido varias veces. No sé si el llanto me cura, me renueva. Sólo sé que la música hace eco en mi pecho porque dispara muchas cosas: recuerdos, emociones. Es más que ver fotografías, es como encontrar tu imagen en el espejo de hace treinta años...

lunes, 26 de noviembre de 2007

Días de guardar...

Los últimos días transcurridos han sido toda una experiencia familiar. Hacía mucho no recobraba esa sensación de no tener sentido del tiempo, de compartir con la familia día y noche, comer a toda hora, bromear, desvelarse, hacer juegos de mesa, salir apretujados en autos a paseos, conocer más de cerca a la familia.
Hablo de la "nueva" familia que recién encontramos en San Diego y que nos convidó a pasar los días de asueto en su casa. Vino la mamá de Alex, su hermano menor y su novia desde el DF y Francisco llegó de su vacación en Guadalajara para integrarnos. Incluso nuestros dos perros se unieron a las tres de casa en otra manada armónica y feliz -siempre que no le pregunten a la chiquita miedosa-.
Aprendí cosas de mi nueva familia: la tolerancia hacia situaciones que por saturación pueden resultar incómodas; la unión y el respeto a pesar de situaciones difíciles; la claridad y lucidez de Lety para manejar sus posturas y exponer sus puntos de vista sin rebuscamientos ni disimulo y sin atropellar sensibilidades.
Y luego de estar con ellos unos días vinieron todos a casa, a conocer Ensenada en el caso de la Güera y Eduardo y mi tocaya, su novia. Lástima que sentí que ellos estuvieron decepcionados del paseo y de la convivencia familiar. Su actitud me hizo pensar que un día sin hacer compras no es un día excelente y conduce al aburrimiento pero probablemente debo entender que para ellos el viaje era para eso, para hacer compras y no para estar con la familia, lo cual por supuesto debe respetarse.
Por lo demás, creo que pasamos horas deliciosas disfrutando la excelente cocina de Lety, la impresionante buena afitrionía de sus hijos y su esposo, la calidez de su hermano y cuñada, y en fin, para muestra, las fotos...
Y si siempre he mencionado que no sé qué sería de mí sin mis amigas, pueden imaginar lo que diré respecto a la familia.
Doy gracias a la vida porque en estas últimas semanas me ha regalado con muchas emociones y sentimientos que habían estado aletargados por un tiempo. Así que como dijo Frida: ¡Viva la vida!

viernes, 16 de noviembre de 2007

Todavía Tabasco

Luego de una semana de poesía y alejada de noticias, acabo de volver a la realidad: Tabasco y Chiapas. Un reportaje en la televisión nos hizo ver cómo una señora abrió las puertas de su casa para recibir no solamente a su familia damnificada sino a varias familias más, y como resultado tiene a 30 personas en su casa, convertida en cada rincón en campamento.
Los vecinos pueden ir a bañarse a su casa, lo hacen más de cien personas. La señora de la casa cocina para todos y a pesar del transcurrir de los días dice no estar cansada. Le gusta conversar, conocer a las personas que están bajo su techo y no las ve ni las siente como ajenas, sino también como familia, paisanos, tabasqueños...
Quizá para algunos esto sea extraordinario, pero si recordamos un poquito, cuando hemos estado de turistas por nuestros estados, cómo es la gente, de qué manera comparte lo que tiene, si recordamos el terremoto del 85 en la ciudad de México o San Juanico, veremos que así somos, que esencialmente nos consideramos una sola familia.
Y esto me hace regresar a Huajuapan, Tezoatlán, Cosoltitlán, Petlalcingo, Tepezulapan, todas esas comunidades que visitamos y en donde fuimos recibidas exactamente como personas de la familia, cuando ni siquiera conocíamos nuestros nombres. A mí me hospedó una familia de tejedores en su casa prendida al cerro, con sus paredes a los cuatro vientos rodeadas de naranjos y limoneros. Me acogió su cocina de carbón, su chocolate hecho en casa. Pero sobre todo me cobijó su calidez, su generosidad, su manera de ser grandes con esa modestia que nos ruboriza a quienes olvidamos cómo es ser así.
Por eso cuando miré el reportaje y recordé Huajuapan me sentí conmovida, agradecida, comprometida. Esa es la gente de donde vengo, a la que pertenezco y a la que siempre debemos honrar. Ése es el México que es nuestro a pesar de todo y en todos los rincones.
Seguiremos apoyando a Tabasco y Chiapas con nuestro esfuerzos y nuestros corazones para que recuperen sus edenes. Es lo menos que podemos hacer.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Regreso a la realidad...


Luego de una semana caleidoscópica en Huajuapan de León y sus comunidades o agencias como las llaman, el Encuentro de Mujeres Poetas concluyó con un recital en Bellas Artes, anoche.
Llegamos rendidas y con escaso tiempo para prepararnos para tal presentación, pero haciendo del hotel en el df un gigantesco guardarropa común con todo y la tlapalería para acicalarnos, pudimos estar listas y a tiempo para las lecturas.
La última lectura y el último abrazo por lo pronto, luego de la conivencia de una semana. Todas mujeres, todas poetas, todas sensibles y locas: nada más maravilloso.
Para mí en lo personal no fué difícil la conivencia, tuve compañeras de equipo jóvenes y talentosas y sobre todo, cálidas y amigables. Nuestros anfitriones fueron como padres, de tal modo queregresé con una maleta cargada sólo de los regalos que me dieron.
Pero los regalos que traigo en mi corazón son mayores y más abundantes. Don Paulino me recibió como cada que voy, en su casa, con una comida espléndida y un abrazo familiar que siempre me ha hecho sentir que pertenezco a esa familia. Y al final, su bendición en mixteco.
Guadalupe y Saúl con su hija Libertad, estuvieron en el museo de Huajuapan buscándome hasta encontrarme, y luego de cuatro años de no ir por esas tierras, sí que fue un encuentro. Como siempre, mis amigos me llevaron y trajeron por Huajuapan siempre que tuve necesidad, y me regalaron con su cariño como si nunca hubiéramos estado lejos.
El último día encontré por fin a la maestra Isabel, otra de mis anfitrionas a quien había buscado sin éxito durante los días anteriores.
En fin, es tanto lo que traemos del Encuentro que cuesta desmenuzarlo, es como si fuera en la montaña rusa de las emociones y recuerdos así que dejaré que se asiente todo un poco para intentar comunicar lo que pasó.
Y además, ¡esperen las fotos! visitamos lugares hermosísimos y gente maravillosa. Pero como no he llegado a casa, habrá que conformarse con este adelanto por lo pronto...

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Recital

El motivo por el que ando por estos lares es que voy rumbo a Oaxaca, a participar luego de algunos años de ausencia en el XV Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el País de las Nubes. El día de hoy tendremos una lectura en la Delegación Coyoacán, en el Foro Hugo Argüelles, a las siete de la noche, previa al viaje que inicia mañana a las siete de la mañana en autobús.
Es un viaje caleidoscópico: paisajes que no se imaginan, personas que vamos conociendo y reconociendo a lo largo de las horas de trayecto. Estar por una semana entre mujeres que hacen lo mismo que una, que atraviesan por las mismas dificultades, que en cierto modo piensan igual y tienen una sensibilidad que empata con la de una, es algo verdaderamente maravilloso. Tengo grandes amigas salidas del Encuentro. Han sido confidentes, maestras, cómplices, en estas aventuras que me da la vida.
Estoy ansiosa por iniciar el viaje. En Huajuapan de León, a donde llegaremos antes de partir a las comunidades, también tengo amigos entrañables que sólo podemos saludarnos cuando asisto al Encuentro. Y siempre son tan cálidos y cariñosos como si nos viéramos cada día, como si nos saludáramos cotidianamente.
Asistir al Encuentro que ideó Emilio Fuego hace crecer el corazón, hace aprender a querer más no sólo a nuestros semejantes sino a nuestro país, a esos rincones que tiene encaramados entre nubes, olorosos a leña y a rocío. Estar en el encuentro es, por sí mismo, un poema...

martes, 6 de noviembre de 2007

Ofrenda


Aquí la ofrenda-instalación en el edificio de Moneda 4 donde al tiempo que recorría las salas con las exposiciones temporales, escuchaba un concierto de música cubana donde el pianista terminó aporreando el piano ante el desbordado entusiasmo de la concurrencia. El cantante era bueno y lamento no conocer el nombre del dueto. Si mi amiga Estela Guerra, presente en el concierto me lee y conoce a los artistas, sería bueno que nos dijera sus nombres para darles su crédito.
Como bien suponen, el corazón está hecho de flor de muerto y también me encantaron los candeleros de lámina.

Calacas en el Zócalo


Aquí la muestra de lo poco -pero bueno- que quedó en el centro de la muestra de ofrendas y altares.
Estas calaveras de Frida y Diego con su Fridita fueron blanco de las lentes de todo parroquiano que pasó por ahí y desde luego no fuimos la excepción.
Tengo entendido que fueron creadas por gente de una fábrica de papel y miden diez metros, las colocaron con grúas y me parecen una muestra exacta del dominio y el arte que tiene el artesano mexicano.
Me encanta que el gobierno del DF aliente estas expresiones que sirven para mantener vivas nuestras tradiciones y para apreciar la obra de nuestros paisanos.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Viaje al centro


Bueno, a muchos centros: emocional porque veo a mi demás familia, al centro del país y al centro de la ciudad de México, tan cálido y estremecedor.
Ayer domingo nos lanzamos mi hermana Rocío, sus hijos y yo a visitar lo que quedó de los altares de muerto en el zócalo con tan mala suerte que ya los habían retirado. Pero fuimos a Moneda 4 a escuchar música cubana y tomé fotos del impresionante interior del lugar así cómo de una Ofrenda-instalación. Caminamos mucho disfrutando esas calles centenarias y hasta tomamos energía de las piedras de las pirámides que están en el Museo del templo Mayor, en donde también vimos las ofrendas prehispánicas.
El paseo por esa zona terminó y nos trasladamos a casa. De ahí partí con Mauricio a la hermosa colonia Roma para visitar a Héctor, que recién salió del hospital y se recupera ya en casa de Ariadna su hija. Lo ví sumamente delgado pero con mucho ánimo y en franca vía de recuperación. Dios nos escuchó a todos y aquí tenemos a Héctor con nosotros otro tramo. Su nietecita Ari es un encanto, además del natural de tener cinco años de edad...
En cuanto sepa cómo pasar a la máquina de mi hijo las fotos de mi cámara compartiré las hermosuras que vimos por el centro.
Ah, y me olvidaba, también supe que salió mi Catrina en el periódico el vijía de Ensenada, así que pongo su dirección por si quieren conocerla...http://www.elvigia.net/noticias/?seccion=generales&id=39184&como=

jueves, 1 de noviembre de 2007

Tabasco

No se puede evitar derramar lágrimas al ver a nuestros compatriotas sufriendo como están a causa de las lluvias y los desbordamientos. Es impresionante ver a las familias desperdigadas, atrapadas, sin saber unos de otros, divididas por el agua. Los albergues no pueden ser hasta ahora suficientemente bien atendidos, las personas están con hambre o frío y requieren medicamentos que no tienen. La situación es crítica y más allá de culpables o ineptitudes, Tabasco nos necesita a todos.
Hay acopio en la Cruz Roja en la ciudad de México, también pusieron un tráiler en el zócalo para recibir ayuda, necesitan mucho de agua embotellada y comida en latas, así como pañales, cobijas y toallas sanitarias. La Casa de Tabasco en la Colonia Juárez, en las calles de Berlín, también está recibiendo ayudas. Sé que hay una cuenta a nombre de la Cruz Roja para quienes pudieran hacer depósitos en efectivo.
Pero lo efectivo es que nuestra solidaridad y nuestros corazones estén allá, con tanta y tanta gente como nosotros que ahora le toca estar viviendo con angustia. Una oración al menos, seguro que los ayudaría...

martes, 30 de octubre de 2007

Preparando Día de Muetos...con corajillos

Aquí de nuevo, luego de un ratín de silencio debido a que estoy preparando los trabajos de mis alumnos del taller Catrinas y Calaveras para exposición.
En el Cearte de Ensenada presenté el proyecto del taller con todo y la exposición final que comprendía una serie de actividades con una Catrina en persona, y a la mera hora me lo cancelaron la semana pasada. Tampoco se decidieron por poner la ofrenda a la entrada del museo sino en el salón donde estuve dando el taller, para que fuera una actividad cerrada, es decir, sólo de interés o competencia de quienes asistieron.
Pero como mi idea al impartir este taller desde hace años es la de difundir la tradición mexicana de día de Muertos y dar a conocer la obra de José Guadalupe Posada, me alié con los padres de familia para que pongamos en toda forma nuestra ofrenda y como algunos de ellos son maestros, alborotarán a sus alumnos para que nos visiten. También quedaron de avisar a la prensa y la TV local para que tengamos mucha gente y se cumpla el cometido del taller.
Lo triste de esa política errática de quienes están por ahora al frente de la coordinación del Cearte es que para variar al parecer consideran que al pueblo hay que darle circo, pues se centran más en los espectáculos de música y los promueven bastante. Claro, como además los cobran, es de entender que les interese más.
Claro que también ponen las exposiciones y hasta ahora ha habido bastante actividad en lo relacionado con presentaciones de libros y su cineteca. Pero todo eso no quita que en cuanto a talleres y sobre todo en lo que me atañe, todo haya sido diferente de lo que ofrecieron, comenzando por mi paga, que se redujo a la mitad al cancelarme mi Catrina y muchas horas del taller argumentando que no eran de clases.
Creo que hubiera sido mejor que desde que presenté por escrito el proyecto, me dijeran lo que sí aprobaban y lo que no, porque hacerlo a unos días de cerrar el taller me pareció de plano una canallada, sin contar con el dinero que pierdo por esa razón.
Pero como ya voy de salida y lo que me importa son mis alumnos, esos niños que han sido razón desde hace varios años de que yo me desgaste tanto trabajando en institucionees que no siempre tienen clara idea de para qué fueron creadas ni cómo deben trabajar, como es el caso, decidí seguir hasta el final con la idea de mi ofrenda.
De tal manera que el sábado pasado todos los papás y los niños estuvimos haciendo calaveras de papel, de pasta de azúcar, pegando cartones, recortando banderitas y en fin, preparando todo nuestro material para montar mañana todo.
Mi esperarnza es que los niños hayan conocido y apreciado de cerca a la Catrina, y hayan sentido que la muerte es, para los mexicanos, un personaje que acompaña nuestros días, que puede ser de dulce o de papel, de cartón o carrizo, de barro o de pan, y que lo menos que debemos hacer es temerle...
De modo que si de chiripa me lee alguien en Ensenada, está cordialmente invitado a la Exposición de Trabajos de los Alumnos del Taller Catrinas y Calaveras los días 1 y 2 d noviembre en el Cearte. El viernes es entrega de diplomas y fiesta con pancito...

jueves, 18 de octubre de 2007

Actividades curriculares

Este sábado tendré una lectura en Radio Bahía a las 9:30 de la mañana, invitada por mi amable amigo y artista local Adalberto Pérez Mellón.
A partir de las diez y hasta la una, estaré en el CEARTE impartiendo mi taller de Catrinas y Calaveras.
Después de las dos de la tarde me trasladaré a San Antonio de las Minas, al Festival del Arte que organiza la Casa Antigua. Montaré un Tendedero Poético, habrá lectura de poesía, artistas plásticos exponiendo obra y haciendo talleres, grafitti, tambores, diseño de joyas, escultura, todo en un olivar con un viñedo a un lado. La Casa Antigua es una galería que tiene además tienda de artesanías finas y una sala de degustación de vinos.
Sólo asistir a ese lugar es un privilegio. Montar ahí mi obra será maravilloso, igual que departir con mis colegas.
Compartiré las fotos más adelante.

Sobre la obra que ilustra el texto: El inicio de mi experimentación de hilos sobre papel. Este collage tiene puntadas en lugar de pegamento. La textura roja del papel fue hecha con rodillo y el dibujo a tinta es la hoja de uno de mis cuadernos. Un tramo de tela está cosida al papel y la obra es una de las tres que conforman ese tríptico.

viernes, 12 de octubre de 2007

La columna que no deja dormir

Octubre 9, 2007

Por las noches, muchas noches en que no puedo dormir últimamente, invento concentrarme para quitarme el dolor, que es lo que me impide conciliar el sueño y para enderezarme la columna. Sí, no tengo nada que perder, están todas o muchas de las horas nocturnas para que las ocupe con alguna cosa.Entonces según yo me concentro y visualizo mi columna toda chueca como la he visto en las radiografías y me pongo a darle mantenimiento. Con una brocha fina le voy quitando el polvo del tiempo a cada vértebra, minuciosamente. Juego a que las dejo relucientes y a veces hasta les pongo gotitas de aceite para que estén perfectas.Luego le doy un masaje a todo lo largo para que se enderece. Ahí me tardo más. Donde más dolor tengo en en lo que llamamos la rabadilla, de modo que en esa zona insuflo calor con el aliento. Imaginariamente como todo lo demás porque de otro modo yo creo que ni el más picudo yogui podría hacerlo.Cuando echo el aliento como hace Alex en mi cuerpo si no me puedo calentar en el invierno, al rato empiezo a sentir una vibración tibia en la piel y en los músculos o lo que sea que tengamos ahí. Y con eso me llega la sensación de consuelo que necesito para poder dormir, pues a esas alturas estoy más relajada que al ir a la cama.Pero no siempre puedo concentrarme. A veces el dolor es tan intenso que todo el tiempo tengo la sensación de que mi columna está tan tensa que se va a quebrar, y un nudo en la garganta que me provoca llorar por cualquier cosa y enojarme igual. A veces me sube a los ojos un ardorosa amargura que me hace sentir como un desecho y mis lágrimas son oscuras como granos indeseable. Pero también vergonzantes. Me da vergüenza saber que me siento tan mal cuando otros saben con certeza que tienen cosas peores… Pienso en mi enfermedad y pienso que quizá me ahogue en el vaso de agua, pero el dolor es real…Alex dice que tengo que hacer arreglos con mi cuerpo para tenerlo en paz, averiguar por qué me manda esos mensajes que por tiempos me tienen extenuada. Y lo intento pero no logro llegar hasta el meollo del asunto, ni siquiera buscando en mi niñez.Si ahí estuviera, detrás encontraría la presencia de mi padre, señor y dador de todas las desgracias que nos acontecieron. Quizá en su fondo mi corazón lo sabe pero como de todos modos ha perdonado, quizá no haya razón para entrar en esos detalles como dagas.No lo sé. Mi padre ahora vive enfermo y solo, asistido por otros dos hermanos míos y yo a distancia y vaya que no puede quejarse porque es increíble que pueda cosechar cuando jamás sembró cosa alguna que no fuera miedo y odio.Pero ese sí que es otro capítulo, un cofre sellado donde reposan los restos de aquellos sentimientos que atormentaron mis días por mucho tiempo. Son polvo, sólo eso, pero por si las dudas no lo quiero alborotar: después de todo, aún podría provocarme alguna alergia…
Time: 3:09 pm

De nuevo grave

Octubre 5, 2007

Ahora sí estoy escribiendo con las lágrimas. Me aterra que Héctor haya vuelto a terapia intensiva después de la operación. Que está reteniendo líquidos y que está comprometido el corazón.Pero su corazón es fuerte, es una bomba que ha hecho circular el amor y la amistad entre quienes hemos tenido la suerte de conocerlo y quererlo. Su corazón es de los que no se rinden y su ánimo es todavía mejor.Nosotros, los que estamos a su lado de alguna u otra forma, somos los débiles, los miedosos. Porque pensamos en lo que pasaría si él claudicara, si decidiera que se cansó de tantos tubos y dolores, si pensara que no pasa nada si se deja llevar…Desde mi corazón apachurrado por el miedo pido a Dios que le siga dando fuerza para que el día menos pensado volvamos a encontrarnos frente a una taza de café regalándonos sonrisas y cariño, recordando muchos buenos tiempos, confirmando una vez más una promesa tácita que hicimos para no pasar el resto de la vida con nuestros corazones separados.

Héctor Hernández Ruy

OCTUBRE 1, 2007

No imaginaba que el silencio ante mis mensajes al celular y al correo de Héctor obedecieran a la peor causa: estar internado en el hospital. Su yerno vio mis mensajes y me avisó desde el correo de Héctor que él se encontraba delicado por padecer una neumonía. Luego las cosas se complicaron y sin que sepa yo claramente en qué consiste su problema, estoy enterada de que lo operaron del pulmón este fin de semana, que está en terapia intensiva y que estamos esperando que lo llevan hoy a piso.No es fácil imaginarlo a él enfermo: siempre activo, energético, vital y sano, nos daba la vuelta a todos los "jóvenes" que hemos pasado por montones de consultas con médicos especialistas y hospitales. Y de alguna manera nos acostumbramos a que la enfermedad y la edad le hacían a Héctor lo que el viento a Juárez. Por eso es tan difícil pensarlo adolorido y solo en un cuarto de hospial, en terapia intensiva, con tubos o sondas o conexiones.Por eso mismo, mis hijos y yo nos hemos mantenido con una oración por su salud, y estoy segura de que hay mucha gente más haciendo lo mismo, y que por eso ha podido superar su cirugía de pulmón y aunque está en terapia intensiva todavía, tenemos confianza en que pronto estará en su habitación.La vida de Héctor, con todo y sus azares, se reduce a una sola cosa: bondad. Es uno de esos hombres a quien de inmediato calificamos como "bien nacido", de honor, de palabra, sin dobleces y sin sombra de maldad. Fue un ejemplo muy valioso para mis hijos en su infancia cuando hizo parte de la función del padre que no tenían, y para mí el mejor de los maestros. Circunstancias de la vida provocaron que nos separáramos no sin dolor, pero superada la herida regresamos al oasis que siempre proporciona la amistad y continuamos al tanto de nuestras vidas a pesar de las distancias. Merece lo mejor, merece todo. Desde aquí unas pobres letras que llevan la intención de hacer un retrato breve y fiel de lo que es un gran ser humano, con cariño.
Time: 11:51 am